Más de 44 mil personas llegaron a Villa Mailín, en el sur de Santiago del Estero, para participar de la gran fiesta del Señor de los Milagros Mailín que se realizará este fin de semana luego de que la celebración, una de las más convocantes del NOA, fuera suspendida en los últimos dos años por la pandemia de coronavirus.

“Desde el jueves, la gente se ha volcado masivamente, más que en años anteriores, porque hoy la Villa está tapada de familias completas”, dijo a Télam el rector del Santuario, el sacerdote Sergio Quinzio.

Durante toda la semana, los peregrinos arribaron a la pequeña localidad, muchos de ellos caminando desde distintas localidades de Santiago del Estero y también en vehículos particulares, colectivos desde otras provincias.

Fuentes policiales consultadas por Télam dijeron que más de 44 mil personas habían arribado hasta las primeras horas de la tarde de hoy.

Uno de los tantos grupos de peregrinos que caminan hacia la Villa, fue el de la ciudad de Añatuya, llamado “Sonco y Mailnero”, que hace 20 años comenzó con 9 integrantes y hoy son casi 60.

“No sólo somos de Añatuya, sino también de La Rioja, Rafaela, Rosario, Buenos Aires y año a año se suman muchos jóvenes, incluso este año el más chico fue uno niño de 11 años, lo que nos da más fuerza y energía para seguir y caminar hacia Mailín”, dijo a Télam, Andrés Ibasca.

El peregrino señaló que "después de dos años de pandemia fue muy emocionante, las lágrimas caían solas” y recordó que “una hermana peregrina falleció a causa del Covid, entonces tenemos una carga emocional muy grande”.

Cada paso desde Añatuya hasta la Villa Mailín que daba este grupo fue con una emoción muy grande, cada “paso era una lágrima”, dijo y agregó que fueron "dos años muy difíciles, por eso teníamos que estar aquí para agradecer, pedir perdón y traer peticiones de muchas personas”.

“Cuando llegamos a los pies de la Cruz de Mailín nos sentimos tranquilos, con mucha paz”, expresó y reflexionó que “muchas veces es necesario darnos un tiempo para nosotros mismos, mirar para adentro y mirarnos”.

Y, remarcó: “Ojalá la fe se desparrame y que la gracia de nuestro Señor de los Milagros de Mailín pueda llegar y sanar tantas heridas de los argentinos y a la vez pedimos por salud, trabajo, bienestar, paz social y estar más unidos y ser más humanos”.

“No sólo tenemos devotos de nuestra provincia, sino también llegaron muchas familias de Santa Fe, Chaco, Buenos Aires, Capital Federal, Tucumán, Córdoba, del sur del país, en definitiva, de todos lados, y si bien ya hay mucha gente, mañana será el pico”, explicó el sacerdote Sergio Quinzio.

El párroco señaló que "después de esta pandemia, la gente está participando de forma más masiva que años anteriores” y remarcó que “es un tiempo hermoso de fiesta, porque la gente viene con mucha emoción, alegría y efusión”.

A la vez consideró que “para el devoto del Señor de Mailín esta fiesta es una cuestión existencial muy fuerte, de venir a renovar su promesa y agradecer; y este año con una carga emocional muy grande, porque en esta Pandemia todos la hemos pasado mal, de un modo u otro”.

“Algunos quedaron sin trabajo, otros con enfermedades y casi todos hemos perdido seres queridos, algún amigo o familiar”, expresó e indicó que “esta fiesta, sin restricciones es como de algún modo tomarse una revancha, es una nueva oportunidad de encontrarnos con el Señor de Mailín”.

El rector del santuario enfatizó que esta fiesta es “especial” porque “después de esta pandemia, se puede renovar nuestra fe y compromiso con Dios en la imagen del señor de Mailín, renovarla desde otro lugar, quizás de algo que nos afectado a todos como humanidad, y que venimos de algún modo afectados por el dolor y la tristeza”.

“Esta fiesta es un encuentro vital, personal y necesario con el Señor de Mailín, y que la gente lo ha venido conteniendo estos dos años y ahora está aquí pudiendo tomar gracia y encontrarse con el Señor y renovar el compromiso con Dios”, puntualizó.

El peregrino se encontrará este año con un templo renovado, restaurado, en donde “se trató de respetar todo lo histórico del templo”, dijo Quinzio.

La cruz del Señor de Mailín fue sacada ayer del templo y trasladada hacia el árbol histórico, y desde ahí hacia el templete en donde quedará hasta el domingo, que es cuando se lo bajará para la procesión de la fiesta central, a las 10. (Télam)