A pocos días de convertirse en madre, Leticia Zabala contrajo coronavirus. El cuadro derivó en una neumonía bilateral, por lo que tuvo que ser hospitalizada en el Italiano de Mendoza, donde se encuentra intubada y en coma farmacológico.

Ante este panorama, su esposo, Ariel Linardelli presentó ante la justicia un amparo para que el cuadro de salud de Leticia sea tratado con dióxido de cloro, un tratamiento que no fue autorizado por ANMAT para los casos de coronavirus.

“El cuadro de Leticia comenzó a complicarse, le dieron corticoides y conseguí oxígeno para tener en casa pero un día, a pesar de tener el oxígeno puesto, comenzó a saturar muy bajo y tuve que llevarla de urgencia al hospital. Ese mismo día quedó internada y entró en coma farmacológico”, relató cronológicamente Linardelli, sobre el devenir del cuadro de su esposa.

Ante la solicitud de que el caso fuera tratado con dióxido de cloro, el Hospital Italiano mendocino se negó; por lo que Linardelli recurrió a la justicia, que aún no se expidió. “La situación me lleva a pensar que la jueza está dilatando todo a propósito y lo hace para no tener que expedirse. El tiempo es clave en estos casos…están dejando morir a mi mujer, que tiene 5 hijos y, entre ellos, una beba de 40 días”, aseveró, desesperado.

“La situación me lleva a pensar que la jueza está dilatando todo a propósito y lo hace para no tener que expedirse. El tiempo es clave en estos casos…están dejando morir a mi mujer, que tiene 5 hijos y, entre ellos, una beba de 40 días”.

Cabe destacar que la solicitud para tratar con dióxido de cloro el cuadro de Letizia proviene de la propia experiencia de Linardelli, a pesar de los cuestionamientos científicos sobre el producto. “Tomo dióxido de de cloro desde hace bastante y me ha mejorado bastante aspectos de salud que me dan evidencia de que es bueno”, sostuvo el hombre.

Ahora, habrá que esperar la decisión de la jueza Alicia Borromei, del Cuarto Juzgado de Gestión Judicial Asociada, donde se encuentra la solicitud, a quien Linardelli calificó el accionar en una audiencia como "parcial". "Ello me llevó a pedir que se la recuse, y tomar una nueva acción legar por el tiempo que se está demorando”, sentenció Linardelli.

Cabe destacar que el dióxido de cloro, además de no estar autorizado por la ANMAT, fue desestimado por la Organización Panamericana de la Salud, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) para su implementación en casos de coronavirus, ya que "no hay evidencia científica sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos productos podría ocasionar graves efectos adversos”