Los lobos marinos son habitantes casi permanentes de la zona de Puerto Madryn, por lo que es posible observarlos durante cualquier época del año, con mayor o menor cantidad de ejemplares.

Una de sus características es que pasan casi todo el tiempo en el mar. Son muy hábiles en el agua, cuando salen a la tierra, buscan las rocas o los islotes más solitarios y caminan con el cuerpo levantado sobre los 4 miembros, con movimientos torpes, pero bastante rápidos.

Su alimento se compone exclusivamente de peces, que devoran entre 15 y 25 kilos por día.

Al llegar la primavera comienzan a reunirse en las loberías: primero llegan los machos, que pasan casi todo el día en la tierra y poco después llegan las hembras para dar a luz. Durante un período de 5 semanas estos animales no van al agua y por consiguiente no comen.

Los machos van formando sus harenes, peleándose entre sí para ver cuál junta mayor número de hembras. Todo es un continuo movimiento y también es el momento donde las orcas se acercan para obtener su preciada presa, los lobos cachorros.

A los pocos días de incorporarse al harén y luego de una gestación de casi un año, la hembra da a luz una cría que mide hasta 85 centímetros y pesa de 10 a 15 kilos. Entre los 5 y 7 días después del parto se produce la cópula y a las pocas semanas las colonias se disgregan, aproximadamente a fines de febrero.

La lactancia del cachorro se extiende de 8 a 11 meses, durante los cuales la hembra alterna períodos de amamantamiento en tierra con incursiones en el mar para alimentarse.

Durante los dos meses que los machos permanecen en tierra se mantienen en ayunas, pero después que se disgregan los harenes se internan en el mar durante períodos variables para alimentarse.

Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 4 años y los machos a los 6 años, pero no se reproducen hasta los 8 años. La longevidad máxima en ambos sexos es de 16 a 20 años.

Por lo general bucean a profundidades de entre 20 y 65 metros, permaneciendo sumergido durante unos 3 minutos, aunque se han registrado buceos que superan los 170 metros, con una duración de hasta 10 minutos.

Si bien no es una especie migratoria, los machos con frecuencia se desplazan entre colonias vecinas luego de la época reproductiva, e incluso algunos individuos pueden llegar a trasladarse centenares de kilómetros a lo largo de la costa. (Télam)