Familiares de un niño de 6 años que ayer fue retirado sin autorización de una colonia de un club del barrio porteño de Caballito por una mujer desconocida se manifestaron hoy indignados por la situación y reclamaron explicaciones por parte de la institución deportiva, en tanto especialistas explicaron el déficit que se advirtió en el mecanismo de control del club.

"Mi hijo gritó pero el profesor no lo escuchó", dijeron hoy en forma coincidente la madre del nene, identificada como Fernanda, y la tía, de nombre Marcela, quienes se presentaron en las puertas del club del barrio porteño de Caballito para reclamar a las autoridades del lugar explicaciones sobre lo ocurrido.

Ayer al mediodía, en una colonia de vacaciones del club Oeste, en José María Moreno al 400 el barrio porteño de Caballito, simulando ser familiar del niño, una mujer de 25 años retiró al chico sin que los responsables advirtieran la situación.

Recién cuando la tía lo fue a buscar, los responsables de cuidar al niño se percataron de lo ocurrido.

La madre del niño dijo que su hijo "está bien" y afirmó que hará "todo lo que la Justicia nos ampara para que el club dé las explicaciones que tenga que dar, para que a ningún papá le vuelva a pasar esto, porque es un segundo en que entrás en una situación de locura que podés hacer cualquier cosa".

"Hablé con mi nene, él me dice que estaban adentro, en una sala donde se juntan los nenes esperando que los papás vengamos, que había una chica que lo agarra fuerte de la mano y le pregunta cómo se llama y le dice vamos que la puerta está abierta", relató la mujer a C5N

La madre dijo además que su hijo "gritó", pero que "el profesor no lo escuchó" y explicó que el niño está en la colonia en "una burbuja de 9 nenes y un profesor" y que "el club no está lleno de nenes".

La mujer sostuvo que "hace una semana" avisó que iba a ir su hermana todos los días a buscarlo, al precisar que "no estaba autorizada ninguna niñera".

En tanto, la tía del niño explicó que llegó "15 minutos antes" a buscarlo y le informaron que "se lo llevó la niñera".

En tanto, especialistas en niñez dijeron a Télam que las instituciones que están al cuidado de niños y niñas son las responsables del control en el momento del egreso, que debe ser realizado por personas "explícitamente autorizadas".

La directora del Programa de Atención de Niñez, Adolescencia y Género de la Defensoría del Pueblo porteña, María Elena Naddeo recordó que "mientras los chicos están dentro de las instituciones, asumen la guarda temporal y el cuidado de los chicos y son los responsables de controlar el ingreso y egreso de los menores".

Naddeo advirtió que "todas las instituciones educativas o deportivas que albergan niños, que brindan actividades deportivas, culturales o educativas, tienen la obligación de controlar el ingreso y egreso de los menores y controlar la asistencia".

Y explicó: "Es un principio elemental que está respaldado en el Código Civil, en la Legislación de Infancia y en una abundante jurisprudencia, y en todas las normas de habilitaciones además que existen" y destacó que existe "una normativa muy abundante acerca del cuidado de los chicos".

Naddeo aclaró que "incluso cuando hay conflicto de intereses, cuando hay un divorcio controvertido y hay una sentencia judicial o un impedimento de contacto por violencia de género es obligación de quien está a cargo del niño avisar en el establecimiento quién no está autorizado para retirar al niño o a la niña".

En este caso en cuestión "hubo un descuido, una negligencia total del personal actuante", consideró Naddeo.

Desde la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes de la Nación, Marisa Graham señaló: "Estamos frente a un caso que debiera ser excepcional: todos y todas, papás, mamás, abuelas, abuelos, tíos y referentes afectivos, saben que no puede ninguna niña/niño de un establecimiento ser retirado sino es por las personas explícitamente autorizadas".

Y la persona debe estar autorizada "por los representantes legales" del niño o niña, que por lo general son el padre y la madre.

Lo que sucedió, agregó Graham, "efectivamente, tiene que ver con un déficit en el control; la recomendación es reforzar el control sobre todo, cuando sabemos, el chico, la chica, sale a veces corriendo y no es fácil el control; lo que hay que hacer es destinar más personal para que esté más atento".

En un comunicado, el club Oeste informó que apartó al profesor que entregó al nene y consideró que la sustracción del menor fue producto de "un error humano"

"Estamos realmente consternados", indicaron las autoridades del club en un comunicado difundido por las redes sociales.

"Este episodio tiene que ver con un error humano que nos preocupa y que NO (sic) puede ocurrir", agregó la entidad, antes de destacar el rol de la comunidad y de la Policía de la Ciudad, que "permitió la rápida aparición del nene y la detención de la responsable del delito".

Según las autoridades del club, "cuando los padres vienen a inscribir a los chicos se les pide la documentación reglamentaria incluidos los DNI de las personas que pueden retirar a los nenes".

"El profesor no pidió ese documento cuando la mujer se acercó al club, cometió un error que como parte del Club Oeste NO (sic) puede cometer, es por eso que fue corrido de su cargo".

Más allá de que la responsabilidad legal de las instituciones a cargo de la guarda del niño, es fundamental, destacó Naddeo, hablar con los chicos sobre los cuidados que deben tener sobre su propio cuerpo.

"Es importante hablar con los chicos, evitar que se vayan con desconocidos, hablar del cuidado del cuerpo, hablar de que los extraños no deben tocarlos, y prevenir hablando con ellos, evitando situaciones de riesgo como la que se vivió en este caso y que ahora habrá que investigar", explicó. (Télam)