Establecer con antelación los momentos de cierre y apertura permitirían a la población organizarse mejor en relación a sus actividades, al tiempo que aquellos que se infectaron no contagiarían durante el confinamiento estricto, describió hoy el médico infectólogo Omar Sued en relación a las ventajas de la propuesta de hacer Aislamiento Social Preventivo Intermitente (ASPI) como respuesta al aumento de contagios de coronavirus.

"La estrategia de ciclos de apertura y cierre se ha explorado en muchos países, porque combina la urgencia de tomar medidas de salud pública cuando el servicio de salud está en riesgo, con la necesidad de mantener la actividad económica. Por eso se evalúan varios escenarios posibles, y no hay una sola respuesta exacta", señaló a Télam Sued, quien es parte del grupo de investigadores que propone el modelo de ASPI.

En este contexto, indicó que "un punto a considerar es que a pesar de tantos estudios para medicamentos, aunque estas estrategias "no farmacológicas" se probaron en varios países, no se han realizado estudios para probar su eficacia. A la vez estos estudios son muy difíciles, porque hay muchas variables que inciden y que no se pueden cuantificar como el nivel de exposición, la cantidad de gente en movimiento, el cumplimiento del distanciamiento, el avance de la vacunación y la presencia de variantes con mutaciones que afectan la transmisión".

"Muchos de estos factores cambian y la presión por abrir la economía ha hecho que estos ciclos no se mantengan mucho tiempo en ningún país, pero se han probado en países como Israel, y hasta la OMS (Organización Mundial de la Salud) lo recomendó en Pakistán".

El especialista, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y director de Investigaciones Clínicas de Fundación Huésped, detalló que "en Europa también se ha implementado en varias ciudades, en algunas como un ciclo de días fijos y en otras en función de la evolución epidemiológica (cerrar hasta que mejore, por ejemplo)".

Para el infectólogo -y todo el grupo de investigadores-, "los ciclos fijos dan mayor tranquilidad a la gente, para poder organizar su trabajo; además, durante el periodo de apertura si hay gente que se contagia, quedará aislada y no contagiará cuando venga el ciclo de aislamiento, lo que representa una ventaja sobre otras estrategias para evitar la salida de la gente según el número par o impar del DNI, o de la patente".

"La situación de nuestro país marca la necesidad de seguir evaluando este tipo de estrategias, y de documentar su eficacia para los próximos brotes o pandemias", concluyó. (Télam)