Los casos de dos maestras con coronavirus que tuvieron que esperar varias horas para conseguir camas en la ciudad de Buenos Aires reflejan la creciente dificultad a la que se enfrenta el sistema sanitario porteño ante el aumento de casos positivos en la segunda ola de la pandemia.

El primero de los casos fue protagonizado por una docente de 51 años cuyo esposo -maestro y de la misma edad- e hijos de 18 y 23 años también resultaron positivos de coronavirus.

"El sábado ella comenzó a respirar con dificultad. La llevaron a la guardia del Hospital Británico y la tuvieron sentada en una silla de la guardia con oxígeno porque no había camas y, finalmente, el domingo después de 10 horas de búsqueda desesperada, encontramos una cama en el sanatorio Santa Bárbara, que era la última que les quedaba disponible", dijo hoy a Télam Mara Quiroga, cuñada de la docente cuyo nombre fue mantenido en reserva.

Mara contó que tanto su hermano como su cuñada estaban asistiendo de modo presencial a las escuelas, a pesar de que ambos corresponden a grupos de riesgo -ella por padecer diabetes y él hipertensión- y habían sido inoculados "hacía unos 20 días" con la vacuna Sinopharm.

"Mi cuñada resultó positiva el jueves y el sábado empezó con problemas respiratorios. La llevaron el domingo de madrugada al Británico que ya no tenía camas, y estuvo sentada en la guardia con un tubo de oxígeno como hasta las 17, que la trasladaron al sanatorio Santa Bárbara que tenía una sola cama con oxígeno", contó.

En la búsqueda frenética de una cama intervino también otra hermana que trabaja en el Sanatorio Güemes, "pero ahí tampoco tenían".

"Mi hermano está en la casa con síntomas de fiebre, dolor de cabeza y mucha tos, pero ninguno, ni él ni los chicos, están con problemas respiratorios", contó.

S.T, que también es docente, pero del sistema público.

La mujer aseguró que como hermana de "un docente y una enfermera que trabajan en el sistema privado estoy súper preocupada" porque "no te podes defender porque te echan, sin importar cuánto hace que trabajás o si sos bueno".

"Están recontra expuestos porque no tienen cómo defenderse y eso genera mucha impotencia y sensación de desprotección", concluyó.

El otro caso de una docente con coronavirus que no conseguía cama para su hospitalización corresponde a Belén Massei, maestra de la Escuela Nº20 Distrito Escolar 13 "Sargento Cabral" del barrio porteño de Flores.

Massei estaba internada por Covid-19 en el Sanatorio Méndez pero, ante el agravamiento de su cuadro, requería una cama dentro del servicio de terapia intensiva que este establecimiento tenía completo.

La situación fue denunciada por el gremio Ademys, que horas después comunicó que ya se había conseguido el traslado.

"Esta es la brutal realidad que atravesamos las familias trabajadoras y la comunidad educativa. Esto es lo que Larreta no dice....¿Le preocupa la Educación? ¡Nos preocupan las vidas de esas compañeras que sostienen la educación cada día!", postearon desde el gremio en medio del tironeo entre si dictar clases presenciales o virtuales. (Télam)