Ezequiel Lo Cane, papá de Justina e impulsor y miembro de la comunidad de Ayudadores del Trasplante, lanzó el sitio web Multiplicatex7 para "ayudar a todos los que podamos", el deseo que su hija, quien falleció en 2017 esperando un trasplante cardíaco.

“Mientras Justina esperaba un corazón, nos inspiró para crear todo lo que hacemos. Nuestra primera iniciativa sigue viva con la campaña Multiplicatex7, para generar, informar, concientizar e inspirar sobre la donación y el trasplante de órganos”, explicó Lo Cane, quien lanzó el sitio www.multiplicatex7.org.

El nombre de la campaña, al conmemorarse el 30 de mayo el Día de la Donación y Trasplantes de Órganos, responde a que un mismo donante puede salvar hasta siete vidas, ya que puede donar riñones, hígado, pulmones, corazón, páncreas, intestino y médula ósea.

“Detrás de cada persona trasplantada hay mucha gente, familiares, amigos, que de algún modo también se salvan", consideró Lo Cane, en diálogo con Télam.

“Este sitio web tiene como objetivo reunir información, brindar herramientas y crear espacios de conexión para colaborar con el proceso de donación y trasplante de nuestro país”, expresó.

“Somos impulsores y parte de la comunidad de Ayudadores del Trasplante -no menos de 30 organizaciones de todo el país que acompañan a personas que esperan un trasplante o ya están trasplantadas- y nuestra misión es generar, desde redes virtuosas, mayor conciencia de la importancia de la donación de órganos, y al mismo tiempo, acompañar a todos los pacientes que necesiten asistencia y/o contención, y poder brindar más ideas y recursos al sistema”, precisó el papá de Justina.

Lo Cane contó que están “trabajando fuertemente en mejorar y actualizar la ley de trasplantes y el 4 de julio de 2018, su nombre se convirtió en vida, con la promulgación de la ley 27.447”, conocida como "ley Justina".

Entre los principales puntos de la regulación se destacan la donación cruzada para trasplantes renales entre parejas de donantes compatibles no relacionadas familiarmente, sin necesidad de intervención judicial; la creación del Servicio de Procuración en los hospitales públicos y privados que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante; y que toda persona mayor de 18 años es donante de órganos y tejidos, excepto que exprese lo contrario.

Esta normativa se sancionó a partir de que Justina Lo Cane, que estuvo internada en la Fundación Favaloro a la espera de un trasplante cardíaco, murió el 22 de noviembre de 2017, debido a una cardiopatí­a transgénica que le diagnosticaron los médicos cuando tení­a 18 meses.

Desde el sitio Multiplicatex7 señalaron que “si bien desde el inicio de la pandemia disminuyeron los trasplantes, en ningún momento se vieron interrumpidos, como ha sucedido en otros países”. (Télam)