Un estudio evidenció que la relación con la naturaleza se asocia a "una mejor salud cognitiva, psicológica y física", señaló Brandy-Joe Milliron, investigador de la Universidad de Drexel en Estados Unidos y autor del estudio, y añadió que los nuevos hallazgos incluyen a "la ingesta dietética", se informó hoy.

Investigadores transdisciplinarios estudiaron cómo la relación con la naturaleza beneficia la diversidad de la dieta y la ingesta de frutas y verduras, en un estudio publicado recientemente en la revista American Journal of Health Promotion, consignó la agencia Europa Press.

"Descubrimos que las personas con una mayor relación con la naturaleza eran más propensas a informar de una ingesta dietética saludable, incluyendo una mayor variedad dietética y un mayor consumo de frutas y verduras", explicó Milliron, profesor asociado en el Colegio de Enfermería y Profesiones de la Salud de Drexel.

Milliron también señaló que la relación con la naturaleza se asocia a "un mayor nivel de cuidado del medio ambiente".

A partir de una encuesta realizada a más de 300 adultos en Filadelfia (Estados Unidos) entre mayo y agosto de 2017, se midió la "conexión autodeclarada" de los individuos con la naturaleza, junto con los alimentos y bebidas que habían consumido el día anterior para evaluar su diversidad dietética.

De esta forma, los resultados de la encuesta evidenciaron que los participantes con una mayor conexión con la naturaleza informaron de una dieta más variada y comieron más frutas y verduras.

"Este trabajo puede tener un impacto en las prácticas de promoción de la salud de dos maneras", explicó Milliron, "en primer lugar, las intervenciones de promoción de la salud basadas en la naturaleza pueden aumentar la relación con la naturaleza a lo largo de la vida y mejorar potencialmente la ingesta dietética".

En segundo lugar, continuó, "aumentar las intervenciones dietéticas con actividades basadas en la naturaleza puede conducir a mayores mejoras en la calidad de la dieta".

Además, el equipo de investigación añadió que estos hallazgos ponen de manifiesto el potencial de aprovechar las experiencias o intervenciones basadas en la naturaleza, como la incorporación de espacios verdes o el reverdecimiento urbano en la planificación de las ciudades, entre otros temas.

Por otro lado, los investigadores señalaron que, aunque mejorar la ingesta dietética mediante intervenciones basadas en la naturaleza puede ser valioso, también es complejo.

Al respecto, Dane Ward, coautora del estudio, manifestó que las próximas investigaciones "deben incluir cómo las intersecciones del medio ambiente, la cultura, la raza, la historia (incluida la conexión con la tierra), la cohesión social y otros factores sociales y económicos influyen en la identidad de la comunidad en relación con la naturaleza y la ingesta de alimentos". (Télam)