El espectáculo circense experimentó profundos cambios en las últimas décadas para adaptarse a nuevas formas de sensibilidad social y sus marcos normativos; y la historia del circo Rodas permite seguir las huellas de algunas de esas transformaciones, como la prohibición de números con animales o del trabajo infantil hasta los 16 años.

Un primer cambio registrado a mediados del siglo XX que el Rodas no llegó a transitar porque nació en 1982, cuando ya estaba totalmente desterrado, fue el de las atracciones llamadas "fenómenos de circo".

El productor general del Circo Rodas Marcelo Lanza explicó a Télam que los primeros circos modernos se iniciaron en el siglo XIX "con los 'fenómenos' y sus propietarios andaban por el mundo buscando una mujer barbuda, un hombre elefante" o personas de baja talla.

"La atracción de este tipo que más boletos cortó fueron Los Siameses del circo Barnun de Estados Unidos y de hecho a los gemelos pegados hoy en día se los denomina así porque ellos habían sido traídos de Siam" (actual Tailandia), contó.

El cambio que sí impactó de lleno en la historia del Rodas fue la prohibición de los espectáculos con animales

"Este circo era emblemático por la elefanta Mara que trajimos con 11 años y que hace 21 la donamos al Zoo de Buenos Aires donde estuvo hasta hace dos años atrás cuando la llevaron a un santuario a Brasil", afirmó.

Pero el Rodas no se destacó por los animales. "Teníamos un tigre blanco en la magia, el elefante, un chimpancé muy hábil que tomaba café y andaba en bici o moto, palomas y gatos, que ahora están prohibidos. Pero había circos que eran 80% de números de animales, para ellos fue mucho peor", dijo

"Hoy no podés sacar ni siquiera un conejo de la galera de un mago porque te vienen a clausurar", contó.

Otro cambio normativo importante fue la inclusión en el Código Penal del artículo 148 bis que castiga con prisión al que utilice el trabajo de un niño o niña menor de 16 años, en virtud de la ley 26.390 de 2008.

"En otros países sí se puede, pero acá no se permiten niños pequeños en el escenario. Nosotros teníamos un número de un ruso que hacía parada de manos con el hijo, de perchista, y que tocaba el saxo mientras hacía el número con el papá", contó Lanza.

Pero la revolución social en curso más importante es la feminista, que según Lanza no está teniendo mayor impacto en el Rodas donde "siempre hubo la misma cantidad de hombres y mujeres entre los artistas y los payasos hacen un humor muy light", desprovisto de dobles sentidos machistas.

La primera bailarina Cintia Serein considera que el circo es "muy inclusivo" de artistas mujeres que no tienen espacio en otros espectáculos.

"En el ambiente artístico en la Argentina, en lo que es danza pareciera que tuviéramos fecha de vencimiento las mujeres, pasaste los 30 y como que se te cayó todo y no servís más. Y el circo siempre tuvo mucho esto de que no importa la edad, mientras tu destreza siga estando en pie te da lugar para trabajar", contó. (Télam)