(Por Claudio Campanari) La vuelta a la presencialidad escolar tras un año de interrupción de las clases por la pandemia de coronavirus marcó el inicio de la normalidad del sistema educativo en todo el país, el cual presenta, de cara al 2022, nuevos desafíos, como la inclusión de unos 500.000 alumnos que se fueron de la escuela y la forma en que se recuperarán los contenidos, en el marco de las profundas desigualdades que puso en evidencia la crisis sanitaria.

El 17 de febrero pasado se anunció la vuelta a las clases presenciales con un esquema de presencialidad cuidada en algunos niveles de la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero y Jujuy, mientras que el 1 de marzo alumnos y alumnas de 13 provincias, entre ellas Buenos Aires con más de 4 millones de estudiantes, comenzaron a volver a las aulas con un esquema que combinaba presencialidad y virtualidad

Este esquema siguió vigente durante cinco meses, período en el cual el esfuerzo de los docentes se multiplicaba entre clases virtuales y presenciales, mientras las provincias iban adoptando diversas modalidades de cursada y evaluación a medida que iban disminuyendo los casos y de la mano del avance de la vacunación, en especial de los niños, principal foco de preocupación de las autoridades educativas.

Dentro de este esquema, la provincia de Buenos Aires, que reúne al 40% de la matrícula escolar de todo el país, adoptó un sistema de clasificación de los alumnos de acuerdo a la continuidad que habían tenido en la pandemia y si conservaban su vínculo con la escuela, mientras que en forma paralela convocó a estudiantes de carreras de formación docente para dar clases a contraturno a estudiantes que estaban mas rezagados en cuanto a los contenidos.

El 1 de septiembre el Consejo Federal de Educación, que reúne a los ministros de educación de todo el país, resolvió "intensificar" la presencialidad, con un esquema que tendía, de acuerdo a la realidad epidemiológica de cada provincia, a que los alumnos y alumnas, estén mas tiempo en la escuela que en sus casas en forma virtual, lo cual fue avanzando progresivamente hasta llegar a la presencialidad plena en todo el país en los últimos meses de este año.

"Lo mas injusto que hay es que haya chicos fuera de la escuela. No todos del millón de chicos se nos fueron del sistema, hubo algunos que tuvieron una vinculación intermitente. Aquellos que se nos fueron fue porque no supimos mantenerlos", dijo a Télam el ministro de Educación Jaime Perczyk.

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El Ministerio estima que un millón de chicos dejaron la escuela o tuvieron una vinculación intermitente durante la pandemia, para lo cual destinó 5000 millones de pesos a distribuir en todas las provincias para iniciar la "búsqueda casa por casa", lo cual posibilitó la recuperación del 50% de esos alumnos, de acuerdo a datos de la cartera educativa.

Entre los desafíos de cara al 2022, el ministerio que dirige Jaime Perczyk se plantea la forma de aprovechar el aprendizaje que dejó la pandemia en cuanto a la incorporación plena de la tecnología en las aulas, para lo cual resolvió intensificar la entrega de computadoras en el marco del programa Conectar Igualdad, dejado de lado por el gobierno de Mauricio Macri.

El Ministerio planificó la entrega este año de unas 633.000 computadoras y para el 2022

tiene proyectado sumar otro 1,5 millones y totalizar así la entrega de 2.133.000 en dos años.

Perczyk aseguró que el desafío tecnológico no se agota con la entrega de computadoras sino también en la capacitación docente para el uso de esas tecnologías y en la aceleración de los procesos de conexión a internet de las escuelas, que actualmente esta en un 33% del total de establecimientos escolares.

El 1 de diciembre pasado, el Ministerio de Educación tomo las pruebas de evaluación estandarizada "Aprender" a unos 770.000 alumnos y alumnas de sexto grado de primaria, cuyos resultados se conocerán en mayo del año próximo.

Estas pruebas se realizaron luego de la difusión de las pruebas ERCE de la Unesco para la región que evaluó el nivel que mostraban los estudiantes antes de la pandemia.

Las evaluaciones de Lengua Ciencias y Matemáticas mostraron a la Argentina en uno de los pisos mas bajos de su historia en materia educativa

"Las pruebas ERCE reflejaron la desinversión educativa en el período 2015-2019", dijo Perczyk al conocerse los resultados y destacó que la evaluación Aprender "medirá el impacto que tuvo la pandemia en los aprendizajes".

En forma paralela a la inclusión de todos los alumnos y alumnas en la escuela, se implementará un proceso de recuperación de contenidos en el 2022 para lo cual habrá escuelas de verano en enero y jornadas extendidas.

En este aspecto el Consejo Asesor de Calidad Educativa, integrado por expertos académicos elabora un plan de abordaje de las Matemáticas, uno de las materias históricamente dificultosa para los alumnos argentinos.

La presentación del presupuesto educativo este mes marca los ejes que tendrá las educación en la Argentina en el 2022.

Una de las prioridades es que todos los chicos el año próximo tengan un libro de texto para estudiar, "la prioridad absoluta de lengua y matemática con capacitación docente en este sentido, tecnología para la escuela secundaria y las becas progresar", destacó el ministro.

El presupuesto educativo del 2022 será de 344.652 millones de pesos constantes de 2020, de acuerdo al proyecto presentado lo cual significa un incremento aproximado del 29% respecto del crédito presupuestario actual.

De acuerdo a un análisis realizado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) el rubro mas priorizado será el de infraestructura escolar donde se prevé invertir 39.836 millones de pesos.

Esta inversión equivaldría a 2,6 veces la inversión promedio realizada entre 2005-2020.

También esta previsto un aumento en la inversión de las becas Progresar que incorporará a más de1 millón de estudiantes de 16 y 17 años, de los cuales alrededor de 370.000 perciben la Asignación Universal por hijo (AUH).

De acuerdo al nuevo presupuesto se elevará a 19.000 millones de pesos el monto destinado para el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) duplicando el monto inicial estipulado. Este financiamiento se destinará a la apertura de nuevas escuelas técnicas en el país.

Y también habrá un aumento extra de 3.100 millones de pesos para la compra de libros, que elevará a 16.000 millones de pesos la partida total.

"El objetivo del año que viene no solamente es recuperar a los chicos que se nos fueron sino también recuperar aprendizajes", concluyó Perczyk. (Télam)