Las lluvias que cayeron en las últimas horas en San Luis trajeron alivio a varias localidades que sufren la emergencia hídrica, pero en otras el granizo que acompañó a las tormentas perjudicó varias hectáreas de cultivo.

Según informó la Red de Estaciones Meteorológicas (REM) provincial, entre anoche y esta mañana la cantidad de agua caída benefició ocho localidades entre las que se destaca Anchorena, ubicada en el sur provincial, que registró 32,7 milímetros.

Las esperadas precipitaciones, luego de una semana con temperaturas elevadas por calor, también llegaron a Navia (19,7 milímetros), Desaguadero (19,5 milímetros), Martín de Loyola (18,4 milímetros), Unión (17,7 milímetros), Beazley (10,4 milímetros), Varela (5,5 milímetros) y Nueva Galia (5 milímetros).

Con diques muy por debajo de sus cotas, los vecinos de la provincia esperaban ansiosos las lluvias pero las fuertes tormentas estuvieron acompañadas por granizó el fin de semana, lo que perjudicó a los productores del centro-este de San Luis, provocándoles pérdidas casi totales en un área de aproximadamente 30.000 hectáreas.

La zona más afectada abarca campos ubicados en Comandante Granville, Chañaral de las Ánimas, Paso de las Carretas y al este de Saladillo.

Productores y dirigentes agropecuarios utilizaron las redes para mostrar el daño a los cultivos que se suman a la prolongada sequía de 2022 que también afectó severamente al campo sanluiseño. (Télam)