La Cámara en lo Penal y Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires consideró los numerosos antecedentes criminales, entre ellos casos de violencia de género, y ratificó hoy la prisión preventiva de un joven procesado por lesiones y robo a su pareja, se informó hoy.

La Sala I del tribunal consideró la conducta “machista” de R.C.V. y que, en libertad, correría peligro la denunciante, J.S.S., cuya situación fue considerada de “alto riesgo” por el Equipo Interdisciplinario de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD).

Los camaristas Marcelo Vázquez y Jorge Franza consideraron, además, que el agresor podría darse a la fuga, porque la decena de nombres con los que figura en el Registro Nacional de Reincidencia, indican que en casos anteriores intentó ocultar su verdadera identidad.

El último de los hechos, el que originó esta causa, se registró el 6 de noviembre de 2022 en la vivienda que el procesado y la presunta víctima compartían en la calle Carlos Calvo al 3.000 de la Ciudad de Buenos Aires.

Ese mediodía R.C.V., quien ya había protagonizado otras agresiones no solo contra su actual pareja sino también con otra mujer con la que mantenía una relación, y hacia solo unos meses que había recuperado su libertad en una causa por robo, discutió con N.S.S. y le profirió insultos de diversa índole, tras lo cual, como la agredida intentó retirarse, la tiró sobre la cama y comenzó a desvestirla para que no se fuera.

Luego, según la denuncia, “la tiró de la cama al suelo y la arrastró para sacarla del lugar”, también se indicó que le pisó la cabeza y le arrojó un balde de orina. Pese a ello, la damnificada logró salir a la calle y solicitar ayuda a un transeúnte, que dio aviso al servicio de emergencias y a la policía.

Trasladada a un hospital en ambulancia, se comprobó que N.S.S. tenía lesiones en su brazo derecho, pero la defensa cuestionó la veracidad de la denuncia y pidió una medida menos coercitiva como el arresto domiciliario y una pulsera para monitorear al procesado.

Vázquez y Franza evaluaron que en este tipo de casos los hechos ocurren sin la presencia de testigos, por lo que sirve el relato de la denunciante con el resto de las pruebas reunidas, en el caso, los dichos de quienes vieron cuando C.R.V. echaba a la mujer de donde convivían y arrojaba su ropa por la escalera.

Al ratificar la prisión preventiva, los camaristas ponderaron un informe en de la OVD en ocasión de una denuncia anterior de N.S.S., según el cual “se trataría de una situación de violencia de género, verbal/psicológica, física y ambiental, que abarca todo el periodo de la relación y que se extiende luego de finalizada”. (Télam)