Investigadores de la carrera de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires manifestaron que "los usos de la lengua siempre son políticos en el sentido más amplio y fuerte de ese término" por lo que la intención de prohibirlos "también lo es" y destacaron que los derechos lingüísticos "son derechos humanos".

Los investigadores que integran la Junta Departamental de la Carrera sentaron así su posición respecto a la prohibición del uso y enseñanza del leguaje inclusivo en las escuelas porteñas tomada ayer por el Ministerio de Educación de ese distrito.

"Respetar los derechos humanos es también respetar la Ley de Identidad de Género y los derechos lingüísticos de las personas en toda su dimensión", aseguraron y remarcaron que "prohibir los usos lingüísticos está lejos de garantizar la libertad".

Para los investigadores "cualquier regulación prohibitiva (de los derechos lingüísticos) vulnera derechos inalienables que tienen una larga historia de luchas y conquistas como antecedente".

"No existen las lenguas sin sus hablantes: no existe algo así como un sistema inmutable que pueda ser desacoplado de los usos lingüísticos y sus variaciones; no hay buenxs y malxs hablantes sencillamente porque no existe una gramática correcta establecida de antemano", explicaron.

Y destacaron que "el cambio y la variación en las lenguas es la regla, característica constitutiva de su naturaleza, no la excepción. Esos cambios siempre parten desde y se dan gracias a una comunidad de hablantes que los genera y sostiene".

Aseguraron que en su rol de "actores políticos" de la universidad pública repudian "cualquier forma de censura o prohibición" y promueven "a la reflexión, la discusión y la crítica de un sentido común dominante que impregna y naturaliza también las ideas que circulan sobre las lenguas y sus usos".

Además, señalaron que "no existe ninguna evidencia que establezca una relación entre el fracaso escolar o el bajo rendimiento en pruebas estandarizadas y el uso de lenguaje inclusivo de género".

"La variación generada por el uso de formas no binarias no resulta un obstáculo para el desarrollo de las habilidades de aprendizaje de lxs estudiantes", apuntaron.

Tras preguntarse qué se intenta prohibir cuando se tratan de regular los usos de la lengua, recordaron que "las peores instancias dictatoriales y autoritarias en la Argentina y el mundo se asocian con intentos de prohibición y censura de usos, variedades y formas lingüísticas".



(Télam)