La canalización de los espejos de agua y la utilización de agroquímicos en los cultivos son algunas de las causas que señalaron especialistas por la aparición de miles de peces muertos por falta de oxígeno en el agua en la Laguna del Plata, en la localidad de Vera y Pintado, a unos 180 kilómetros de la capital provincial de Santa Fe, y señalaron que es necesaria la sanción de una Ley de Humedales para el correcto manejo de las cuencas del país.

El cambio climático y la importante sequía que viene atravesando desde hace semanas la región centro del país no es la única causa que biólogos y organizaciones ambientales identificaron para explicar que miles de peces murieron por del descenso del nivel de oxígeno en su hábitat natural, sino que la actividad humana tuvo un impacto directo en esta pérdida biológica.

"Es un problema multicausal, pero es clave el manejo del agua por las canalizaciones. En Santa Fe hay muchos canales realizados para riego y porque no quieren que el agua afecte los territorios de siembra, entonces el agua se drena rápido de la laguna y cuando hay períodos de sequía termina afectando a los humedales, que son reservorios de agua", explicó a Télam Alejandro Giraudo, biólogo e investigador del Conicet.

"Cuando baja el nivel del agua, se calienta, al calentarse pierde oxígeno, y eso causa la muerte de los peces. Además, los ejemplares se van pudriendo y consumiendo más oxígeno del agua, que también permiten la proliferación de algas que generan sustancias tóxicas para otros organismos", agregó.

Giraudo aseguró que la bajante de agua se agrava por las sequías y que "con el cambio climático, estos eventos se hacen más extremos".

El gobierno de Santa Fe analizaba hoy los pasos a seguir ante la aparición de estas toneladas de peces muertos a orillas de la Laguna Del Plata, con el objetivo de reducir el daño ambiental por contaminación.

Se calcula que estos cardúmenes ocupan una columna de unos cuatro kilómetros de extensión en la Laguna del Plata y la mortandad de peces afecta también varios espejos de agua del distrito y de otras provincias del país.

Para Alejandro Meitin, director de la organización Casa Río Lab, la situación actual "es un fenómeno esperable" por las consecuencias que tiene la actividad humana sobre las cuencas.

"La canalización de las reservas de agua hace que se estén secando las áreas naturales pero también el uso de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura afectan porque se filtran por la tierra y sacan oxígeno al agua", aseguró.

"Esto esta pasando en toda la Cuenca del Plata. Se está rociando glifosato en todos los campos y destruyendo ecosistemas de bosques nativos para la producción agropecuaria. Estamos viendo que la producción de commodities impacta en los bienes comunes, que son los recursos naturales", advirtió Meitin.

Ambos especialistas coincidieron en la necesidad de sancionar una Ley de Humedales en el país, que haga un inventario de las distintas áreas, que fije presupuestos mínimos y establezca las reglas para el correcto uso de estos ecosistemas.

"En general, el manejo de los recursos naturales en el país es muy precario y son la base de nuestra economía. Hace falta una ley de presupuestos mínimos para los humedales, que son los lugares que nos proveen el agua para la producción y para el consumo de los humanos y otros seres. Necesitamos que haya un manejo integral de los humedales, que no se tomen decisiones individuales ya que las cuencas son interprovincionales", aseguró Giraudo.

Meitin afirmó que la Ley de Humedales "es necesaria porque tenemos que diferenciar lo que arriesgamos en nuestros bienes comunes en pos del desarrollo de los intereses concentrados que tiene la agricultura".

"Hay que legislar sobre estos sectores que avanzan sobre los recursos naturales. Solo estamos haciendo el cálculo de lo que vendemos y el dinero que ingresa al país y no estamos viendo el pasivo ambiental que estas actividades producen", alertó.

"Hemos deforestado y destruido toda la base que genera los procesos de humidificación en los ecosistemas, y el cambio climático lo va a empeorar. La protección de estas áreas están puestas en un segundo lugar por el lobby de sectores concentrados, y esto empezó con los peces pero va a tener consecuencias en los humanos", concluyó el director de Casa Río Lab. (Télam)