La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) realizó hoy un homenaje a los profesionales que trabajaron durante el incendio del edificio del barrio porteño de Recoleta, y su presidente, Amos Linetzky, reconoció "el compromiso, la solidaridad y el acompañamiento profesional y humano que los servicios de emergencia y el sistema de salud brindaron en el marco de una situación tan trágica y dolorosa".

Durante el encuentro, en el que estuvo presente Isaac Jabbaz -esposo y padre de las cinco víctimas fatales del incendio- junto a su hijo Moshé, se reconoció a los servidores e instituciones públicas por "la tarea humana y profesional que realizaron", junto a los vecinos del edificio ubicado en Ecuador al 1.100, tras haberse incendiado el departamento del séptimo piso el pasado 23 de junio.

"No tengo palabras para agradecer por todo, por la unión. Ojalá que siempre la unión sea para bien. Agradezco que todos los que se unieron para trabajar y que estemos bien. Espero que Dios me dé fuerzas para seguir", expresó Jabbaz junto a un hijo.

El encuentro contó con la representación de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la AMIA, cuyo presidente, Amos Linetzky, señaló que el encuentro fue organizado para "reconocer el compromiso, la solidaridad y el acompañamiento profesional y humano que los servicios de emergencia y el sistema de salud brindaron en el marco de una situación tan trágica y dolorosa".

Y agregó que "agradecer es tan importante como la voluntad de brindar ayuda, y por eso hoy quisimos decir gracias a todos quienes colaboraron", además de destacar la fortaleza espiritual de la familia Jabbaz.

En tanto, el director general del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), Alberto Crescenti, señaló que "esto ha sido una tragedia para todos. Cuando nos avisan de un incendio, uno nunca sabe con qué se va a encontrar hasta que llegar al lugar. Hemos visto a todos hacer lo imposible para manejar una situación terrible".

Por su parte, el jefe de Bomberos de la ciudad, Juan Carlos Moriconi, sostuvo que "siempre me acompañan los recuerdos que tengo, buenos y malos, pero los buenos son cuando, después del incendio, viene la gente y nos agradece. Ese es nuestro mejor pago y es lo que no nos vamos a olvidar nunca".

En la reunión, que se realizó en la sede de la AMIA, entregaron placas de reconocimiento a las instituciones y también estuvieron presentes el subsecretario de Emergencias de la Ciudad, Néstor Nicolás y el doctor Roberto Víctor Cohen, de la Morgue Judicial.

También asistieron el director médico del Sanatorio Anchorena San Martín, Gonzalo Ferrara, y el representante de Jevrá Hatzalah, Luciano Skef Salomón.

Por parte de la Policía de la Ciudad estuvo presente su jefe, Gabriel Berard; el comisario inspector, Víctor Guido, y el comisario inspector, Gustavo Queija.

El incendio en el edificio fue generado por "las baterías de litio de un monopatín que estaba en el living", de acuerdo al informe preliminar que confirmó el fiscal del caso, Sebastián Fedullo, al día siguiente de la tragedia.

El hecho obligó a desplegar un gran operativo con ocho dotaciones de bomberos y 22 ambulancias del SAME para controlar las llamas y rescatar a los damnificados. (Télam)