La Agencia Gubernamental de Control (AGC) denunció hoy ante el Ministerio Público Fiscal porteño al boliche Rose In Río por la realización en ese local ubicado en la Ciudad de Buenos Aires de una fiesta clandestina en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.

La denuncia a la que accedió Télam señala que “en el presente contexto sanitario, se encuentran suspendidas en los departamentos y partidos de alto riesgo la realización de todo tipo de eventos culturales, sociales, recreativos y religiosos en lugares cerrados que impliquen la concurrencia de personas”.

La fiesta clandestina se realizó en el boliche que estaba habilitado, en el marco de la pandemia, como lugar gastronómico hasta las 24, horario establecido para dicho rubro que fue respetado por los dueños del local, informaron a Télam fuentes de la AGC.

En el texto se advierte que “los titulares del emprendimiento” habilitaron “el paso al local de centenares de personas para que bailen, beban y utilicen incluso, elementos de pirotecnia en un local cerrado sin ventilación, sin distanciamiento social y con concurrencia masiva”.

Explica que “el día de ayer tomó estado público una situación ilegal mediante la difusión de un informe emitido por la señal de Canal 13 y TN” de la fiesta ilegal realizada en el boliche que se encuentra en Costanera Norte y que pertenece a la empresa “Emprendimientos Costanera S.A.”.

Expuso que en el informe “se verifica que en el local Clase ‘C’ denominado Rose In Río se llevaba adelante una fiesta clandestina, violando el protocolo sanitario respectivo, excediendo los límites de la actividad permitida en este contexto de emergencia sanitaria”.

“De acuerdo a los hechos narrados y documentados, puede decirse que estamos frente a una flagrante violación de la normativa vigente, tanto en el ámbito nacional, como de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, afirmó la funcionaria.

Agregó que esa situación “conlleva además un abuso del derecho de ejercer una actividad comercial” y resaltó que el actuar de los denunciados “expone a la población en su conjunto” a un “grave peligro sanitario”.

“En esta oportunidad los explotadores comerciales decidieron abierta e irresponsablemente infringir el marco normativo vigente, mediante la promoción de un evento y luego, transcurrido un tiempo de permanencia de los clientes en el lugar, desatar una verdadera fiesta clandestina, a sabiendas del peligroso impacto que ello podría causar en la población”, sostuvo.

La denuncia hace hincapié en “la irrupción de nuevas variantes del Covid-19 donde la población se encuentra temerosa de una nueva ola de contagios, a la espera de no tener que volver a realizar una cuarentena estricta nuevamente”.

Asimismo, afirma que “todo aquel que incumpla con las obligaciones en análisis encuentra su encuadre típico en la figura prevista en el artículo 205 del Código Penal” que castiga a quien viole “las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.

Desde que comenzó la pandemia en 2020 se clausuraron 242 bares, boliches y restaurantes en CABA por no cumplir los protocolos sanitarios y en lo que va del año 172.

(Télam)