Una familia porteña que vacacionaba en Córdoba manifestó públicamente su indignación luego de haber pagado casi 9 mil pesos por una cena en la parrilla Fogón Criollo de Huerta Grande. "¡Te cobran casi hasta por respirar!", expresaron en alusión a que la cuenta incluía “una cubetera de hielo a $50, y $200 más por ponerle manteca a los ñoquis”.

Todo ocurrió la última noche de vacaciones que pasaban tres adultos y dos niños en una localidad del departamento Punilla. "Desde que llegamos empezamos a ver cosas raras. Mientras estacionábamos y los nenes ya estaban en la mesa les dieron una gaseosa y empanadas”, comenzó relatando Andrea en diálogo con la prensa, que la interpeló tras el éxito de su publicación en las redes sociales.

La cuenta de la parrilla Fogón Criollo en Huerta Grande

Solamente esa entradita para picar que les impusieron, costó nada menos que mil pesos. Habiendo visto algunos precios de la carta decidieron darse el gusto, pero "el problema fue la cantidad y la calidad ¡Las porciones eran mínimas y recalentadas!”.

“Nos trajeron todo junto en la misma parrillita y se notaba que era carne a la que le habían dado una segunda oportunidad", denunció la mujer ante la falta de escrúpulos de un comercio que justamente se especializa en parrilladas.

La familia se llevó una desagradable sorpresa al ver la lista de precios abusivos. Una ensalada de casi $500 resultó ser “para una sola persona”, una porción de asado y dos de cabrito costaron la suma total de $5850. A pesar de haber sido víctima literal de la viveza criolla, la familia pagó y hasta dejó propina pero nunca más volverá a visitar el local, y probablemente muchos otros tampoco lo hagan