El profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, Jorge Jesús Gavelán, dictó clases por más de 35 años, hasta que murió el pasado 17 de febrero a causa del coronavirus.

Sus propios alumnos destacaron el compromiso con la docencia que mantuvo hasta último momento. Según comentó su hija Fabiola, Gavelán dio clases tres veces a la semana en tres cursos distintos, aún conectado al tanque de oxígeno.

“Le dijimos que parara y nos dijo: 'No, yo quiero continuar'. Y continuó. Dictaba clases virtuales tres veces a la semana, a tres salones. Eran un promedio de 6 horas diarias. Llegó a concluirlas, tomó el examen final y desde ahí recién se sintió mal. De necesitar 4 litros de oxígeno, de pronto pasó a 9 litros y tuvimos que llevarlo al hospital”, relató la mujer.

El académico se habría contagiado de coronavirus en junio de 2020, enfermedad que se sumó a la cardiopatía que padecía, por lo que tuvo que ser hospitalizado. Además, le tuvieron que implantar un marcapasos, único momento en el que detuvo las clases.

Sin embargo, cuando se percató de que el profesor reemplazante no había puesto las notas, decidió volver a las aulas virtuales luego de un par de meses. Desde entonces, sobrellevó la pandemia en cuarentena con su familia que también se contagió.

En febrero comenzó a sentir un malestar general y lo llevaron al Hospital Almenara, donde descubrieron que se había reinfectado. Comenzó a necesitar cada vez más oxígeno, hasta que en emergencias le declararon fibrosis y derrame pleural.

Quedó internado en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde vio morir a mucha gente. Una vez que el test de covid dio negativo, pidio volver a casa, tomó su último examen a los alumnos y a los dos días, falleció