Un 25 de enero de 1971, el tribunal de California, Estados Unidos, declaraba a Charles Manson y a sus cómplices, culpables del brutal asesinato de la actriz Sharon Tate y otras seis personas más, cometido en agosto de 1969, siendo condenados a muerte.

Manson fue un criminal, sectario y músico aficionado estadounidense, conocido por liderar lo que se conoció como La Familia Manson,​ un grupo de seguidores que surgió en el desierto de California a finales de los años 1960.

Charles era un exconvicto que había pasado la mitad de su vida en instituciones correccionales por una variedad de delitos. Antes de los asesinatos, fue músico underground en Los Ángeles.

Sharon Tate, fue considerada a fines de la década del 60, como una de las grandes promesas de Hollywood, luego de su nominación al Globo de Oro por su actuación en el film “Valley of the Dolls” de 1967.

La noche en que fue asesinada, cursaba un embarazo de 8 meses y medio, fruto de su amor con el director de cine Roman Polański, mientras este se encontraba rodando una película en Europa.

Esa misma noche, fueron asesinados por los miembros de la secta de Charles Manson y sus cuerpos fueron encontrados a la mañana siguiente por el ama de llaves de Tate. Uno fue asesinado a tiros, dos yacían con sogas en el cuello y todas las víctimas habían recibido numerosas puñaladas