Varios grupos de estudiantes secundarios comenzaban a llegar este mediodía a los Lagos de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires, para retomar el tradicional festejo por el Día de la Primavera, con improvisados picnics en una jornada nublada y ventosa.

"Por primera vez juntos para festejar el día del estudiante y ver cómo era acá", dijo a Télam Elizabeth, de 16 años, quien llegó junto a sus compañeros de la escuela Héroes de Malvinas, del partido bonaerense de San Miguel, tras un viaje de dos horas hasta Palermo.

Es que muchos estudiantes festejan hoy por primera vez la llegada de la primavera tras dos años de celebraciones suspendidas por las restricciones derivadas de la pandemia de coronavirus.

Después de desplegar manteles sobre el césped, los chicos y chicas distribuyen sánguches, papas fritas, bizcochuelos caseros, gaseosas y mates, mientras sacan fotos a los gansos que se acercan en busca de comida.

Otro grupo con unos diez estudiantes de quinto año de la escuela "número 53" de Villa Ballester, se ubicó cerca de uno de los lagos para compartir un almuerzo.

"Nos vamos a quedar hasta que se vaya el sol, porque después hace frío", contó Wendy, de 16 años.

Los estudiantes transforman hoy el paisaje del tradicional lugar de encuentro para recibir la primavera, en el que no faltan los habituales corredores o paseadores de perros, a pesar del clima un poco frío y nublado.

Cinco chicas de 17 años del colegio San Pedro, del barrio porteño de Monte Castro, eligieron acercarse por primera vez a Palermo para "pasar el día al aire libre y pasear en los botecitos".

"Trajimos de todo para comer: sanguchitos, medialunas, chipá y mate", dijo Kaila, para quien la pandemia "ya pasó y ahora es como una gripe".

"Usamos barbijos en el transporte, pero en el colegio y lugares como el boliche ya no, porque es incómodo", sostuvo en coincidencia con el anuncio del Ministerio de Salud de declarar no obligatorio el uso de tapabocas publicado hoy en el Boletín Oficial. (Télam)