La Fundación La Alameda, organización pionera en la lucha contra la trata de personas, celebró hoy sus 20 años de vida, en los que denunció más de 1300 prostíbulos y tuvo una activa participación de una ley en CABA para cerrar todos los bares que camuflaban casos de trata con fines de explotación sexual en el año 2016.

El creador de la Fundación, Gustavo Vera, es actualmente titular del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Victimas y también fue legislador porteño.

La organización, además, en los últimos años, junto a numerosas organizaciones de la sociedad civil, participó en los debates parlamentarios que llevaron a la reforma de la ley para prevenir y sancionar la trata de personas, logrando eliminar la figura del consentimiento, consolidando el agravamiento de las penas.

Fundada en 2002, La Alameda se inició como una asamblea popular, denominada "20 de Diciembre", localizada entre las calles Lacarra y Directorio, frente al Parque Avellaneda, hasta que se transformó en una cooperativa de trabajo, realizando diferentes actividades relacionadas con la reinserción laboral a las víctimas de la trata y la explotación laboral en el ámbito fabril y rural.

"Estos 20 años significan fundamentalmente una lucha intensa en contra de la trata, las mafias y la explotación laboral y sexual y a partir de esto hemos realizado múltiples actividades y proyectos para restablecer la dignidad humana de las víctimas de la trata y la explotación laboral", dijo a Télam Gustavo Vera.

Remarcó además que la lucha de la Alameda provocó que en muchas ocasiones sus integrantes fueran víctimas de atentados y amenazas.

En este sentido, enfatizó que La Alameda se expandió a nivel federal, generando una red con diferentes provincias del país, "para luchar contra la esclavitud".

"La Alameda mantiene su espíritu de barrio. Los integrantes de la organización continúan trabajando para la comunidad, haciendo ollas populares y ayudando a reinsertarse socialmente a las víctimas de la trata", enfatizó Vera.

A partir del 2005 la organización comenzó a denunciar junto a la Defensoría del Pueblo la trata y explotación en talleres clandestinos y denunció judicialmente a más de 120 marcas de ropa por basar su producción en el trabajo esclavo y a más de 4 mil talleres clandestinos.

Esta iniciativa provocó la formación de la Unión de Trabajadores Costureros, que agrupó a los trabajadores que luchaban contra la explotación en los talleres clandestinos y promovieron su organización gremial.

En 2007, la fundación lanzó la marca global “No Chains”, libre de trabajo esclavo junto cooperativas de Tailandia, Indonesia, Hong Kong y Filipinas, realizando actividades internacionales de sensibilización contra el trabajo esclavo en las que también se articuló con la Campaña Ropa Limpia en Europa.

En 2008, la organización realizó la primera denuncia por trata con fines de explotación sexual en un prostíbulo de Flores que sería allanado y clausurado. (Télam)