El papa Francisco bautizó hoy a 13 niños en la Capilla Sixtina, al encabezar la tradicional ceremonia dedicada a los hijos de empleados del Vaticano, durante la que animó a las madres a amamantarlos "con toda libertad" en el lugar.

"El bautismo es como un cumpleaños, nos hace renacer en la vida cristiana", planteó el pontífice durante la ceremonia de este domingo en la sala pintada por Miguel Ángel y que es además el lugar de realización de los cónclaves en los que se elige al Papa.

En un clima distendido, Francisco animó además a las madres a amamantar a los chicos dentro de la sala enmarcada por la obra "Juicio Final" y les pidió que los dejen llorar sin problemas durante la ceremonia.

"Ahora están todos callados, pero quizás alguno empieza y como son todos sinfónicos lo seguirán: déjenlos gritar, déjenlos llorar. Quizás alguno llora de hambre: amamántenlos, con toda libertad", dijo Francisco.

La capilla, que tuvo varias restauraciones a los largo de sus más de 500 años, fue construida en 1484 para el papa Sixto IV, a quien le debe el nombre, pero fue Julio II quien encargó a Miguel Ángel su decoración, primero con la Bóveda y luego con "El Juicio Final". (Télam)