Unos 200 ataúdes cayeron sobre las rocas y fueron arrastrados al mar, luego que se produjera un deslizamiento de tierra en un cementerio situado sobre un acantilado de Camogli, Italia.

Los empleados que se hallaban trabajando en la restauración de nichos, lograron captar el momento preciso en que se derrumbaba parte de la necrópolis. Dos capillas con los cuerpos contenidos en su interior, también quedaron destruidas.

El deslizamiento habría sido causado por la erosión del acantilado, que a su vez se vio agravada por las tormentas que vienen azotando en los últimos años a la región noroccidental de Liguria, donde se ubica Camogli.

Un grupo de rescatistas compuesto por buzos, bomberos, botes de la Guardia Costera y un helicóptero, acudieron al lugar de los hechos y hasta el momento continúan con las tareas para recuperar los féretros.

Por el momento no se definió qué ocurrirá con los cajones que quedaron a medio camino, destrozados entre las rocas cuando todo se vino abajo.

El terreno ubicado en la línea costera de Génova, a unos 50 metros sobre el nivel del mar, se encontraba inestable. La zona estaba en observación desde hacía tiempo, y según los trabajadores, se oían “raros crujidos”.