Todo ya está en marcha: el calendario académico escolar 2021 está definido y comienzan a darse a conocer cómo se implementarán los protocolos en cada rincón del país, donde la situación epidemiológica acaparará la atención principal con el fin de continuar acompañando la baja en la curva de contagios.

Lo primero que hay que saber es que la vuelta a la presencialidad requerirá de permisos especiales y protocolos, que requerirán de una infraestructura en la que ya está trabajando el gobierno nacional junto a cada provincia para llegar de la mejor manera al momento de inicio de cada jurisdicción.

Si bien la implementación de la vuelta a la presencialidad es potestad de cada gobernador, la mayoría de ellos coincidió en que un esquema que combine presencia y virtualidad sería lo más adecuado para evitar contagios masivos, y así conformar tanto a epidemiólogos como a gremios y gobierno, que buscan un regreso “seguro” a las aulas.

De las 24 provincias que componen el mapa argentino, Jujuy y CABA, ambos distritos gobernados por Juntos por el Cambio, iniciarán las clases el 17 de febrero, mientras que las demás provincias, incluyendo la de Buenos Aires, comenzarán en el mes de marzo, entre la primera y la segunda semana.

Lo primero que hay que saber es que la vuelta a la presencialidad requerirá de permisos especiales y protocolos, que requerirán de una infraestructura en la que ya está trabajando el gobierno nacional junto a cada provincia para llegar de la mejor manera al momento de inicio de cada jurisdicción.

Buenos Aires, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Mendoza, Misiones, Salta, San Juan, San Luis, Tucumán y Tierra del Fuego volverán a las aulas el primero de marzo, al igual que Santa Cruz, donde aún la negociación con los gremios es compleja; mientras que Formosa el 2, Neuquén y Río Negro el 3, Catamarca (con dudas aún), La Pampa y la Rioja el 8, mientras que Santiago del Estero y Santa Fe lo harán el 15.

Algunos de los principales puntos que comparten en los protocolos de las distintas jurisdicciones son el uso de barbijo o tapabocas para estudiantes y tapabocas y mascarilla para docentes, distanciamiento de un metro y medio, recreos, ingresos y egresos escalonados, una presencia máxima de 15 minutos en los baños, con suspensión de los bebederos; excepción de presencialidad a alumnos y docentes con factores de riesgo, continuidad en la entrega de la Canasta Escolar Nutritiva, y asignación de espacio, pupitre y silla a alumnos de manera permanente. A ello se le sumará, en cada establecimiento educativo, la creación de una comisión encargada del monitoreo de la situación epidemiológica con el fin de informar a diario cómo se desarrolla la actividad educativa en cada escuela