Un equipo de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) realizará extracciones de sangre a 90 personas que viven en cercanías de ese cauce de agua cuya historia clínica sugiere la posibilidad de que tengan intoxicación con plomo.

Las extracciones se realizarán este mes en diez jornadas en las Unidades Sanitarias Ambientales que el organismo tiene en la Ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, Ezeiza, La Matanza y Esteban Echeverría.

La población convocada se determina a partir de las historias clínicas ambientales que la Autoridad de Cuenca Matanza realiza a través de las Evaluaciones Integrales de Salud Ambiental en Áreas de Riesgo.

Al mes de octubre de 2020, 389 personas de la Cuenca se encontraban en seguimiento por el equipo de toxicología de Acumar por presentar resultado de plombemia por encima de los valores de referencia.

Acumar identificó como fuentes principales de contaminación por plomo en la Cuenca Matanza Riachuelo las actividades laborales informales tales como el acarreo y acopio de chatarra, la quema de residuos eléctricos y electrónicos, el reciclado informal de baterías o formal sin los elementos de protección personal y buenas prácticas de cuidados.

En muchos casos, las y los niños se encuentran expuestos en estas actividades por realizarse en el mismo hogar, o por acompañar a las y los adultos responsables en la jornada.

Otras fuentes son suelos contaminados por acopio de chatarra o de origen fabril, así como pinturas con plomo en los domicilios.

Al detectar posibles fuentes de contaminación, se evalúa a la población potencialmente expuesta y se la cita para realizar una consulta toxicológica y la determinación de plomo en sangre, a través de una muestra de sangre capilar.

También se cita a la población con plombemia elevada confirmada, para hacer un seguimiento.

Las muestras son enviadas a la Red de Laboratorios Toxicológicos de Acumar, que realiza los análisis para determinar plomo en sangre.

La Red está conformada por laboratorios que funcionan en el Hospital de Pediatría SAMIC "Prof. Dr. Juan Pedro Garrahan", el Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría "Sor María Ludovica" y el Hospital Nacional "Profesor Alejandro Posadas".

La intoxicación por plomo suele ser silenciosa, ya que es un trastorno de presentación subclínica, por ello, su diagnóstico requiere análisis al detectarse posibles fuentes de contaminación.

Las infancias son especialmente vulnerables a los efectos tóxicos del plomo, que puede tener consecuencias graves y permanentes en su salud, afectando en particular al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso.

El plomo también causa daños permanentes en las y los adultos, por ejemplo, aumentando el riesgo de hipertensión arterial y de lesiones renales.

De confirmarse la intoxicación y, según los valores hallados, se indican recomendaciones higiénicas dietéticas, tales como: asegurar una adecuada alimentación, evitar que niñas y niños jueguen con artículos metálicos que puedan contener plomo o alejarles de ambientes que fueran utilizados para realizar trabajos o actividades con metales.

En el caso de personas con plombemias muy elevadas, se indica tratamiento médico específico que es supervisado por el equipo de toxicología de Acumar. (Télam)