Un relevamiento realizado en ocho países de América Latina, entre los que no está la Argentina, indica que el 35% de las embarazadas que fallecieron por causas asociadas a la covid-19 en los dos primeros años de pandemia no lograron ingresar a unidades de terapia intensiva, según una investigación colaborativa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La investigación, publicada en el Lancet Regional Health – Americas, destaca que la edad promedia de estas mujeres era de 31 años y que alrededor de la mitad de las que murieron tenían obesidad.

En la mayoría de los casos la muerte ocurrió durante el puerperio, es decir, durante las seis semanas posteriores al parto, con una media de siete días entre el parto y el deceso. El parto prematuro fue la complicación perinatal más frecuente (76,9%) y 59,9% de los niños tuvo bajo peso al nacer.

El estudio llevado a cabo por el Centro Latinoamericano de Perinatología, Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP) de la OPS, es el mayor hasta el momento a nivel mundial con una base de 447 embarazadas de Bolivia, Colombia, Costa Rica, Honduras, Ecuador,Paraguay, Perú y República Dominicana.

El 86,4% de las mujeres estudiadas se infectaron antes del parto, y la mayoría de los casos (60,3%) se detectaron en el tercer trimestre del embarazo, indicó la investigación.

En la primera consulta y la admisión, los síntomas más frecuentes fueron disnea (73%), fiebre (69%), y tos (59%) mientras que se reportaron disfunciones orgánicas en el 90,4% de las mujeres durante la admisión,

En tanto, el 64,8% ingresaron a cuidados críticos donde permanecieron en promedio ocho días.

A la luz de estos datos, la OPS resaltó la importancia de priorizar a las embarazadas para recibir la vacuna al tratarse de grupo de riesgo.

"Si bien los datos recientes sugieren un descenso en las muertes maternas por covid-19 en la región, aún siguen muriendo mujeres por esta causa y la vacunación es la principal herramienta para reducir las complicaciones graves y las muertes por esta enfermedad", dijo Bremen de Mucio, asesor regional en salud materna de la OPS y uno de los autores principales del estudio.

"Lamentablemente, observamos inequidad en la distribución de las vacunas a nivel global y las mujeres embarazadas continúan presentando tasas de vacunación aún más bajas que las de la población en general", señaló Mercedes Colomar, otra responsable principal del trabajo.

Según datos obtenidos por la OPS de 24 países en 2021, en comparación con los notificados en 2020, se registró un aumento tanto en el número de casos como en las defunciones entre las embarazadas positivas al virus SARS-CoV-2.

Varios factores pueden explicar estos incrementos, como las debilidades y fortalezas de los sistemas de vigilancia y sus estrategias, la inmunización y disponibilidad de vacunas para las embarazadas, la saturación de los servicios y las barreras en el acceso a cuidados especiales. (Télam)