Los alumnos de la universidad indígena de Canadá colocaron carteles y obras de arte en cree -una lengua aborigen- en las paredes, que antes estaban prohibidos, y un tipi -carpa cónica-, en el césped de la casa de estudios, que funciona en las instalaciones de un antiguo internado donde niños de las comunidades indígenas eran sometidos a abusos, informaron hoy autoridades locales.

Con más de 96.000 hablantes en Canadá, el cree es la lengua aborigen más hablada del país, según el censo de 2016 de Statistics Canada.

"Me dijeron que no éramos buenos, que estábamos por debajo de los demás, y me lo creí la mayor parte de mi vida", afirmó una exalumna del internado, Verónica Fraser, que ahora tiene 60 años.

La escuela residencial formaba parte de un sistema en el que los niños indígenas eran separados de sus familias y privados de su cultura e idioma como parte de una política fallida de asimilación, informó hoy la agencia AFP.

En los 130 internados de todo el país el objetivo era "matar al indio en el corazón del niño", indicó Fraser, quien decidió regresar al lugar, que en 2015 se convirtió en la Universidad (nuhelot'ine thaiyots'i nistameyimakanak) Blue Quills.

"Vine aquí para recuperar mi orgullo, para sanar y aprender", aseguró.

Fraser estudia la licenciatura en nehiyawewin (lengua cree) de la universidad, y aseguró que los estudios la ayudaron a reencontrarse con sus raíces y espera poder hablar el idioma con fluidez con sus hijos y nietos.

A unos 200 kilómetros al noreste de la capital provincial, Edmonton, y cerca de St. Paul, Alberta, se encuentra el centenario edificio de ladrillo rojo que formaba parte de la extensa red de escuelas de Canadá.

Hasta la década de 1990, unos 150.000 niños indígenas, inuit y metis estaban secuestrados en esas escuelas, a menudo gestionadas por la Iglesia católica.

Se cree que miles de menores murieron a causa del abandono y la desnutrición.

En el último año descubrieron al menos 1.300 tumbas sin marcar en estos lugares.

La provincia de Alberta fue la que más internados tuvo y es aquí donde el papa Francisco tiene previsto pedir perdón la semana que viene por el papel de la Iglesia en ese sistema.

Muchos padres no transmitieron el idioma a sus hijos, para protegerlos de los abusos que ellos habían sufrido o porque olvidaron su lengua materna tras su paso por las escuelas públicas.

Actualmente, unos 250 alumnos se matricularon en esta universidad para estudiar economía, sociología, lenguas cree y dene, así como prácticas culturales.

La reapropiación del internado de St. Paul comenzó con una protesta de padres en 1970 donde exigían que se les diera el control de la educación de sus hijos.

Antes de convertirse en universidad, el internado pasó a ser la primera escuela administrada por la comunidad indígena de Canadá gracias a un acuerdo con el gobierno federal.

"Estamos reclamando lo que una vez nos fue robado", dice Wayne Jackson, jefe del programa de la lengua cree.

"Nuestro patrimonio, nuestra lengua, nuestra cultura, nuestras costumbres, nuestras historias", expresó.

Pese a ello, está en peligro, puesto que la mayoría son mayores, lo que pone en riesgo la continuidad de la transmisión oral.

"Basta con que una generación de hablantes no hable una lengua para que se pierda", concluyó Jackson. (Télam)