(Por Evangelina Bucari) La historia de un joven gay de 39 años que, venciendo prejuicios propios y ajenos, decidió adoptar a una niña de un año y 10 meses que desde su nacimiento vivía en un hospital, quedó reflejado junto con otros tres testimonios en el documental "El día que nos conocimos", de Patricia Carrascal, que se estrenará mañana y que busca visibilizar la diversidad y los desafíos de la adopción en la Argentina.

"La representación que yo tenía de lo que significaba ser gay en los 90 era una cosa estereotipada, hacia el sentido del ridículo. En mi cabeza no existía ni la posibilidad siquiera de formar pareja. Mi idea de un adulto gay era la de un tipo solo en un departamento", confió a Télam Pablo Fracchia, el protagonista de la historia.

Incluso, contó que desde adolescente "sabía que nunca" se iba a poder casar, pero remarcó que "hoy ya hay muchos chicos que nacieron con ese derecho", por lo que subrayó la importancia de la ley de matrimonio igualitario porque "rompió el silencio y puso a discutir a las familias en la mesa de la cena".

Tras su separación, Fracchia empezó a pensar en la posibilidad de formar una familia monoparental. Es una tendencia que va en aumento: el 75% de las y los inscriptos para adoptar niños, niñas o adolescentes son personas solas, según la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Dnrua).

Si bien ya había tomado la decisión, tardó cuatro meses en completar el formulario de preguntas: tildaba y borraba. "Me costó horrores poder elegir hasta qué edad, si aceptaba o no a chicas y chicos con enfermedades o con discapacidad", contó.

En el documental, el joven recuerda sus nervios mientras hacia la fila en el juzgado de familia 1 de Avellaneda, el llanto que lo acompañó de regreso a su casa y el posteo que realizó en Facebook para su futura hija: " Alguna vez te contaré sobre hoy, el día que empecé a buscarte".

Ante las primeras entrevistas, Fracchia confesó que afloraron sus temores sobre si iba a ser elegido por su condición sexual frente a otras familias heterosexuales constituidas postulantes.

En el Registro Central de Aspirantes a Guardas con fines de Adopción bonaerense le pidieron ampliar la edad de postulación hasta 6 años y también a enfermedades leves.

Es que sólo el 18% de las personas inscriptas se postula para niños, niñas y adolescentes con algún problema de salud o discapacidad, mientras que un 10% de las 2.199 chicas y chicos en situación de adoptabilidad decretada presentan estas condiciones.

Gracias a ese cambio, cuando buscaron familia para Mía, tuvieron en cuenta su legajo. "Si no hubiese ampliado mi disponibilidad adoptiva no nos hubiéramos conocido. No por la edad, pero sí porque estaba dentro de la categoría de niños con enfermedades leves", explicó Fracchia

En el Registro, cuando le contaron que había sido elegido para adoptar a un niña de poco más de 1 año que había tenido riesgo de muerte y que estaba pronta a tener el alta pero que requería muchos cuidados, no lo dudó y aceptó.

"Hay muchos desafíos en el camino, sobre todo el pasaje de que uno deja de ser un eje para que otra persona sea la prioridad. Ese cambio es increíble. Hoy no puedo pensar una vida que no la incluya. Siento que mi vida pasada es de alguien ajeno. Escucharla reírse muy fuerte me emociona hasta las lágrimas", aseguró.

Cuando fue a conocer a Mia al hospital le advirtieron que la institución no estaba muy de acuerdo con que sea un papá solo.

Por eso, explicó que tiene un recuerdo un poco amargo: "No me pude entregar a ese momento con la naturalidad que hubiera querido. En mi cabeza resonaba 'que no piensen que sos un violador' o un tipo raro. Me sentí muy expuesto. Reaccioné más para la evaluación que para el momento. Es algo que no creo que le haya pasado a una pareja heterosexual".

"Para mí es todo un desafío, porque quiero que tenga las posibilidades de estar al nivel de cualquier niña. Va al psicólogo, a la 'fono', a natación. Hay como una estructura armada de logística que requiere combinar muchas cosas", aseguró Fracchia y contó que al verla actuar en el acto por el Día de la Bandera, organizado por el jardín donde concurre Mía hoy de casi 5 años, no pudo "parar de llorar" porque en lo cotidiano no te das cuenta de los avances, pero ahí dimensioné todo".

El documental que cuenta la historia de Pablo y Mía nació a partir del deseo de seguir visibilizando y difundiendo cómo es convertirse en familia por adopción en la Argentina.

La temática ya había sido explorada por la directora unos años atrás en la serie "Historias de adopción, familias para armar", de Canal Encuentro, pero decidió profundizarlo en este documental que se lanzará mañana en DirecTV. y que ya tuvo un preestreno en el Centro Cultural San Martín.

Para Carrascal, que junto a su marido adoptó hace más de 10 años a una niña y desde ese momento se interesa por divulgar la temática, hay mucho por deconstruir: "Uno va atravesando diferentes etapas y entendiendo que la adopción es otra manera de formar familia y que tiene que estar centrada en lo que ese niño, niña o adolescente necesita".

Por eso, explicó que "el objetivo del documental es mostrar que hay muchas formas de ser familia por adopción, una gran diversidad de experiencias, y, de esta forma, ayudar a derribar diferentes mitos y estereotipos".

"El día que nos conocimos" narra en primera persona cuatro historias muy diferentes, pero con un eje en común: la adopción como un derecho del niño, niña o adolescente a crecer en familia. "También aborda lo que implica para los chicos estar mucho tiempo en hogares y el camino que hay que desandar aunque hayan estado en una buena institución", describió Carrascal, que contó con el aporte para la dirección de Camilo Antolini y la producción ejecutiva de Laura Eliosoff.

El documental ganó el concurso Vía Digital, del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), y el premio Participación Cultural - Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires.

(Télam)