El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) incorporó recientemente dos variantes de coronavirus detectadas en California (B.1.427 y B.1.429) a la lista de "preocupantes", junto con las conocidas como del Reino Unidos, Manaos y Sudáfrica.

Según informa el organismo en su página, las "variantes de preocupación" son aquellas para las que "existe evidencia de aumento de la transmisibilidad, enfermedad más grave (aumento de hospitalizaciones o muertes), reducción significativa de la neutralización por anticuerpos generados durante una infección o vacunación previa, menor efectividad de tratamientos o vacunas o fallas en la detección diagnóstica".

En el caso de las dos nuevas variantes incorporadas (B.1.427 y B.1.429), la CDC estableció que ambas demostraron un 20% más transmisibilidad, un impacto significativo en la neutralización por parte de algunas terapias autorizadas para uso de emergencia, pero no todas, y una reducción moderada de la neutralización utilizando sueros de convalecencia y posvacunación.

En relación a las otras tres variantes de preocupación, el organismo describió que la conocida como variante del Reino Unido (B.1.1.7) tiene un 50% de aumento de transmisión, probablemente mayor gravedad en función de las hospitalizaciones y las tasas de letalidad, un impacto mínimo en la neutralización por terapias con anticuerpos monoclonales y en la neutralización por sueros de convalecencia y posvacunación, es decir que seguirían funcionando.

En cuanto a la de Sudáfrica (B.1.351), indicó que posee también un 50% de aumento de transmisión, un impacto moderado en la neutralización por terapias de anticuerpos monoclonales y una reducción moderada de la neutralización por sueros de convalecencia y posvacunación.

Por su parte, de la de Manaos (P1) se ha comprobado un impacto moderado en la neutralización por terapias de anticuerpos monoclonales y una neutralización reducida por sueros de convalecientes y posvacunación.

La CDC también cuenta con una lista de "variantes de interés" que define como aquellas que contienen "marcadores genéticos específicos que se han asociado con cambios en la unión al receptor celular, neutralización reducida por anticuerpos generados contra infecciones o vacunas previas, eficacia reducida de tratamientos, impacto diagnóstico potencial o aumento previsto de la transmisibilidad o la gravedad de la enfermedad".

En este listado están la variante conocida por de Río de Janeiro (P2), y dos variantes de Nueva York (B.1.526 y B.1.525) sobre las que no hay datos sobre si aumentan o no la transmisibilidad y lo que se cree es que pueden tener una reducción potencial de la neutralización por tratamientos con anticuerpos monoclonales y de la neutralización por sueros de convalecientes y post-vacunación, lo cual aún no se ha confirmado.

"Es importante relativizar el descubrimiento de nuevas variantes y entender por un lado que las mutaciones son eventos esperables en el ciclo celular de los virus y que solo excepcionalmente estos cambios tienen algún efecto en la pandemia", explicó a Télam el virólogo e investigador del INTA en Córdoba, Humberto Debat.

Debat, quien es integrante del Proyecto Argentino Interinstitucional de genómica de SARS-CoV-2 (Proyecto PAIS), describió que "cuando aparecen ciertas constelaciones de mutaciones que están asociadas a cambios biológicos del virus y en caso de generarse alguna información adicional epidemiológica que sugiera alguna diferencia significativa con respecto del resto del virus circulante, se empieza a hablar de variantes de interés".

"Es importante relativizar el descubrimiento de nuevas variantes y entender por un lado que las mutaciones son eventos esperables en el ciclo celular de los virus y que solo excepcionalmente estos cambios tienen algún efecto en la pandemia".

"Solo cuando se acumula información epidemiológica y fenotípica, especialmente experimental que sustente aseveraciones de mayor transmisibilidad y/o escape inmune se habla de variantes de preocupación", detalló.

En referencia a si este cambio de "estatus" tiene algún impacto para Argentina, Debat señaló que "más allá de que los riesgos de otras variantes como Manaos o el Reino Unido sean más preocupantes, ese 20% de mayor transmisibilidad que sugieren para las variantes de California implica la posibilidad de tener un impacto a nivel de casos".

En el último informe del Proyecto PAIS se detectó en siete muestras de Argentina la mutación S_L452R/Q/M, una de las mutaciones de las variantes de California, "todas sin nexo epidemiológico entre sí, ni antecedentes de viaje por lo que corresponderían a casos de

circulación comunitaria".

Para confirmar que se trate de estas variantes faltaría hacer la secuenciación de la variante completa.

En Argentina hay en la actualidad confirmada circulación comunitaria de las variantes del Reino Unido y de Río de Janeiro, en tanto que hasta el momento de la variante de Manaos sólo se detectaron dos casos (uno con antecedente de viaje a Brasil y el otro contacto estrecho de un caso importado de Brasil); y no se encontró ninguna cepa con las mutaciones de la variante de Sudáfrica. (Télam)