A contramano de lo que se pensaba, un reciente estudio de la Universidad de Montreal determinó que hacer ejercicio físico antes de dormir, puede producir insomnio. A diferencia de lo que pensaba por sentido común, acerca de que hacer ejercicio colaboraba para conciliar el sueño, científicos demostraron todo lo contrario.

Según el estudio, hay determinadas horas en las que es aconsejable ejercitarse; pero un entrenamiento cercano a la hora de dormir puede generar problemas a la hora de conciliar el sueño, y hasta insomnio.

El estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Montreal, en Canadá, analizó la relación entre el ejercicio y el sueño, en estudios previos; a los que sumaron una nueva indagación entre más de cien personas.

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Los resultados allí obtenidos determinaron que entrenar intensamente dos horas antes de dormir es perjudicial para la conciliación del sueño. Para arribar a esas conclusiones, el estudio evaluó distintos puntos: el momento del día y el tiempo en el que se practicaba un ejercicio intenso, que dividieron por intervalos de menos de dos horas antes de acostarse, alrededor de dos horas antes y de dos a cuatro horas previas; además de la calidad de sueño de las personas analizadas.

“Según nuestra revisión, para adultos sanos, jóvenes y de mediana edad sin antecedentes de trastornos del sueño, los ejercicios nocturnos deben realizarse temprano en la noche si es posible”

Tras ello, denotaron que "en general, mostró que cuando el ejercicio finalizaba dos horas antes de acostarse, había beneficios para dormir, incluida la promoción del inicio del sueño y una mayor duración de éste", dijo Emmanuel Frimpong, autor del estudio.

"Por otro lado, cuando el ejercicio terminó menos de dos horas antes de acostarse, el sueño se vio afectado negativamente. Los participantes tardaron más en conciliarlo y la duración disminuyó”, agregó el encargado de la investigación.

“Según nuestra revisión, para adultos sanos, jóvenes y de mediana edad sin antecedentes de trastornos del sueño, los ejercicios nocturnos deben realizarse temprano en la noche si es posible”, indicó Frimpong.

A raíz de ello, realizaron una serie de recomendaciones, con el fin de colaborar en la calidad del descanso de las personas. En ese sentido indicaron que generar una rutina en el horario del entrenamiento evita alteraciones en el sueño, y también aconsejaron que se debe tener en cuenta si se es más productivo a la mañana o a la tarde, ya que para aquellos que prefieren entrenar de noche, posiblemente vean afectado su rendimiento al día siguiente al amanecer.

Finalmente, aconsejaron una "higiene del sueño": consiste en darse una ducha luego de terminar el ejercicio, que acompañada de una alimentación liviana y el consumo de mucha agua, lo que colabora a poder dormirse pronto y tener un descanso reparador