Especialistas en desarrollo y producción de vacunas argentinos celebraron la respuesta del sistema científico y tecnológico frente a la pandemia de coronavirus, destacaron la capacidad profesional de las distintas especialidades y se refirieron a la necesidad de un marco regulatorio que se adapte a nuevas necesidades.

En el marco del Foro Internacional "Geopolítica de las vacunas. Hacia una estrategia argentina de desarrollo y producción" trasmitido de manera virtual a través del canal de YouTube del Consejo Económico y Social (CES), especialistas expusieron sus proyectos e inquietudes sobre la cadena nacional de desarrollo y producción de vacunas, la dinámica de investigación, desarrollo e innovación y el rol de las Universales.

Fernando Peirano, presidente de Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+I) y moderador del panel, aseguró que se necesita “un nuevo equilibrio entre lo global y lo local” y advirtió que es momento de “mostrar hasta dónde puede llegar la contribución de la ciencia y tecnología de nuestras universidades para construir este nuevo equilibrio”.

“La dinámica espontánea del mercado no da la respuesta que necesitamos, pero muchas veces el Estado que tenemos tampoco, tenemos que construir un Estado distinto que cumpla dos funciones indelegables: que cuide y cree al mismo tiempo”, afirmó Peirano.

En ese sentido, destacó la importancia de que el Estado "cuide la salud, los puestos del trabajo, los ingresos y brinde el respaldo para que todos los argentinos y las argentinas tengan tranquilidad".

"Un Estado que cree, que impulse la innovación, que abra nuevos caminos para nuevos proyectos, nuevos empleos, exportación, inversiones; esta dinámica se puede lograr, es la que expresó la Unidad Coronavirus impulsada por el Ministro (de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto) Salvarezza”, consideró.

Por su parte, Juliana Cassataro, científica del Conicet y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSam), explicó que con su equipo de trabajo desarrolla “una vacuna que sirva para refuerzo de las vacunas que nos estamos dando actualmente" y además se enfoca "en utilizar las variantes del virus que están circulando en la región”.

"Para el año que viene, estamos pensando en una vacuna de refuerzo por si disminuye la respuesta inmune y, además, otro prototipo para individuos que no han sido vacunados que puede usarse en inmunosuprimdos y embarazadas”, destacó.

Cassarato dijo que “Argentina tiene todas las capacidades, muy buenos grupos científicos, excelentes investigadores clínicos, industrias farmacéuticas de excelencia, pero en el campo de las vacunas faltan estos puentes y hacerlo en el tiempo que necesita la pandemia".

"Desde el punto de vista de la regulación de un medicamento innovador creo que es un gran desafío acelerar los procesos el campo regulatorio”, indicó y añadió que el país tiene "todas las capacidades de producir vacunas que se diseñen aquí".

Alberto Chevalier, fundador Gihon Laboratorios Químicos, se sumó al panel desde Mar del Plata donde funciona su empresa y aseguró que “es el único productor a nivel mundial” de una molécula llamada thimerosal, “un producto ampliamente usado en la producción de vacunas”.

“Nuestros investigadores son muy reconocidos a nivel internacional, pero nuestro sistema científico es algo lento o burocrático a la hora de generar impacto en el sistema de salud mundial. Existen desafíos que hay que superar como el conocimiento, el know how, la experiencia, el financiamiento a largo plazo y las barreras regulatorias y comerciales, cada uno de estos obstáculos son complejos pero colectivamente están interconectados y son mucho más difíciles de superar”, apuntó.

De la disertación participó también Gabriel Tavella, del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, que dio detalles de su funcionamiento y los proyectos que incluyen el desarrollo de un líquido de conservación de órganos para trasplante “que tenemos en trámites de registro”.

Osvaldo Podhajcer, especialista del Conicet y de la Fundación Leloir aseguró que “en marzo del año pasado se presentó un desafío inédito para la comunidad” y el sistema científico respondió con celeridad.

“Ya tenemos una vacuna potente capaz de generar la inmunidad que estábamos esperando, los adenovirus son plataformas potentes para generar inmunidad de memoria celular que es la que nos va a proteger a largo plazo y en noviembre del año pasado empezamos a evaluar las nuevas cepas”, concluyó. (Télam)