Olga del Rosario Díaz dijo estar "muy conforme" con el reconocimiento de errores y las disculpas públicas que hoy le dio el Estado argentino por no haber haber hecho lo necesario para protegerla cuando estuvo en situación de violencia de género, acto de reparación que compartió "en nombre de todas las mujeres que pasan por lo mismo que yo".

La mujer habló con Télam luego del acto público de reparación que se hizo hoy online por el contexto de pandemia.

Ella hizo historia con su decisión de denunciar al Estado argentino ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer de Naciones Unidas (Cedaw, en inglés) por no haberla cuidado cuando denunció a su maltratador, su entonces marido Luis Palavecino, hoy preso.

La primera denuncia la hizo en 2002, y en 2017 sufrió un intento de femicidio que la tuvo 45 días en terapia intensiva y le dejo secuelas físicas y psicológicas.

Con el asesoramiento de la Defensoría General de la Nación llegó a Cedaw y logró un Acuerdo de Solución Amistosa con el Estado argentino.

Parte del acuerdo se cumplió hoy con la disculpas públicas que hicieron, en nombre del Estado, Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad y el secretario de Derechos Humanos de La Nación, Horacio Pietragalla Corti.


-Télam: Fue un acto emocionante, pero además de emocionada ¿Estás conforme?

-Olga Díaz: Estoy muy conforme. Hoy lloré muchas cosas y lloré por mi y por aquellas que van a hacer denuncias y no son escuchadas. Yo podría estar en el listado de Ni Una Menos.

-T: ¿Crees que hay cosas que están cambiando para que otras mujeres estén cuidadas cuando son violentadas?

-OD: Se está activando un sistema que estaba dormido, que no funcionaba como corresponde, eso sentí hoy cuando escuchaba a cada funcionario que hablaba. Yo espero que se cumpla. Lo que me pasó a mí, no puede volver a suceder. La mujeres tienen que ser atendidas como corresponde cuando van a denunciar.

-T: ¿Este proceso es parte del camino de reparación que necesitabas?

-OD: Es muy fuerte, todavía no lo puedo creer. No puede volver a pasar que una mujer pase por esto porque no se la respaldó, se la cuidó o protegió. Pero pasa. Por eso nombré hoy en el acto a Úrsula y a Guadalupe, porque es por mí y por todas.


Olga se refiere a Úrsula Bahillo y a Guadalupe Curual, ambas asesinadas en contexto de femicidio y con denuncias previas contra Matías Ezequiel Martínez y Juan Bautista Quintriqueo, sus femicidas.

Esta mujer que aún no dimensiona el camino que inició para sus pares tuvo que volver a aprender a caminar, a hablar, a comer luego del intento de femicidio.

También aprendió a ser libre porque "hasta hace poco no podía andar sola por la calle, ahora camino en paz y escucho música".


-T: ¿Qué hablaste con tus hijas y tu hijo?

-OD: Me dijeron que están orgullosos de mi, pero yo hice lo que debía hacer.


Ahora le toca al Poder Judicial hacer las modificaciones necesarias para que no haya más 'Olgas', que es la parte del Acuerdo firmado entre el Estado y Cedaw que aún está pendiente. (Télam)