En la sala de espera del Hospital Garrahan unas 150 personas entre niños, sus familiares y el personal del centro de salud compartieron el debut de la Selección argentina en el Mundial de Qatar, desde la felicidad por el gol de penal de Lionel Messi hasta la desilusión del final, mientras aguardaban la atención médica.

"Estoy viviendo el partido con un montón de cruces de emociones. Por un lado, contenta porque es el primer partido de Argentina. Y por otro, tenemos un estudio importante de mi bebé y están los nervios", contó a Télam Brenda Umpierre, una joven de 28 años que le enseñaba a su hija Almendra a agitar a la Selección argentina con el brazo.

El partido con Arabia Saudita, que terminó con la derrota 2-1 para Argentina, despertó una variedad de emociones en un sala repleta de gente, donde los asistentes compartieron el entusiasmo con miradas cómplices, gritos, aplausos y nervios expresados en semblantes serios y uñas mordidas, con la atención en dos pantallas colocadas en una misma pared.

Junto con las familias, un grupo de seis mujeres del personal de limpieza del Garrahan alentaban a "La Scaloneta" con gorros, camisetas y banderas de la Selección, contagiando su entusiasmo al resto.

"La verdad que es re lindo disfrutar con toda la gente que trae a los chicos al hospital. A pesar de todo lo que estén pasando, ver el mundial es bueno para ellos", dijo a Télam Jessica (29), que llevaba puesta una camiseta que tiene desde los 14 años, mientras su compañera de trabajo Silvana (47) agregó: "Aunque sea son 90 minutos de un poco de alegría, de compartir, de algo diferente".

Tanto ellas, como las familias, los niños, niñas, el personal de seguridad y el de salud gritaron al unísono el primer gol de penal de Messi a los 10 minutos del inicio del partido, al igual que los tres siguientes que fueron anulados tras intervención del árbitro y el VAR.

Sentada junto a su abuela, Priscila, de 10 años, repartía entre sus manos las figuritas del mundial y observaba el partido cerca de la pantalla, donde hacia la mitad del segundo tiempo se fueron concentrando más personas, algunas de pie, expectantes ante el implacable 2 a 1.

"Este es mi segundo mundial", contó la niña que vino a acompañar a su hermano al hospital.

"Se hace una amistad linda acá. Hay bastante onda. El padre que está al lado mío le está explicando todo lo que pasó con el juego a su hijo, que cancelaron tres goles. Esperamos que siga adelante", dijo Sergio Luis de Camargo, un hombre de 64 años que hace 10 días va al hospital junto a su hijo y, aunque es oriundo de Brasil, hincha por la Argentina.

Con la seguridad de la derrota argentina y el desconcierto de todos en la sala, Martín, de 6 años, le dijo a Télam que "no lo podía creer" y su padre, con quien vio todo el partido, aseguró: "Es triste este final, pero esperamos que le vaya bien a la Argentina". (Télam)