El sacerdote Carles Pubill fue el encargado de esta ceremonia, celebrada en la parroquia de Sant Miquel i Vicenç de Cardona, un pueblo medieval de Cataluña en España.

Según cuenta la hija de Dolores Bastida al diario ABC, pidieron en dos ocasiones a la compañía de seguros que la misa se oficiase en castellano.

Sin embargo, el párroco comenzó en catalán. Tras avisar la familia a la funeraria y que esta notificase a Pubill, el religioso desapareció y volvió con un nuevo misal. Entonces, siguió en castellano.

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Ataúd en velatorio

No obstante, al cabo de un rato, el sacerdote volvió al catalán. Volvieron a avisar al cura, pero este les dijo que no tenía los libros en castellano, por lo que iba a seguir en la otra lengua.

Fue entonces cuando la familia avisó a la funeraria para sacar al féretro de la iglesia en plena misa y dirigirse al cementerio para proceder al entierro