El rompehielos “Almirante Irízar” concluyó la última etapa de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020-2021 que tiene por objeto reabastecer las bases nacionales y apoyar las tareas científicas en el Continente Blanco, y ya se encuentra anclado en el puerto de la ciudad de Ushuaia, confirmaron a Télam fuentes oficiales.

Voceros del Gobierno de Tierra del Fuego informaron que la embarcación emblema de la Armada Argentina realiza por estas horas las últimas actividades logísticas antes de emprender su regreso al puerto de Buenos Aires, “posiblemente mañana mismo”.

En la última etapa de la CAV, el Irízar reaprovisionó a las bases San Martín, Carlini y Orcadas.

Según informó la Armada, en Orcadas el rompehielos arribó hace pocos días a la bahía Scotia, donde realizó “el desembarco de Gas Oil Antártico (GOA), carga general, carga frigorizada y materiales de construcción”, además de “replegar residuos antárticos para su posterior tratamiento en el continente”.

En esas maniobras se utilizaron los helicópteros Sea King, pertenecientes a la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros de la Armada Argentina y lanchas EDPV y botes MK6 y Puma.

En la segunda etapa de la CAV, el Irizar ya había navegado 35 días y recorrido 6.200 millas para reabastecer las bases Marambio, Esperanza, Orcadas, Belgrano II y la científica Carlini.

Después regresó a Ushuaia el 19 de febrero y comenzó a prepararse para la última fase de la campaña antártica, recibiendo provisiones de otro buque, el ARA “Canal Beagle”, que viajó especialmente desde Buenos Aires con esa misión.

Además de los “estrictos protocolos sanitarios” por el coronavirus, el rompehielos fue fiscalizado este año por la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego, en relación con la gestión de los residuos antárticos.

Se trata de un trabajo conjunto entre el Comando Antártico Argentino, la Dirección Provincial de Puertos, la Secretaría de Malvinas, la Prefectura Naval Argentina y el Senasa, que busca “realizar una gestión integral de los residuos generados en las bases argentinas, siguiendo pautas técnicas y ambientales”, explicaron fuentes del Gobierno fueguino.

“Se descargan aquellos residuos con capacidad de tratamiento en jurisdicción provincial, para promover el empleo local de transportistas y operadores de residuos peligrosos y no peligrosos habilitados en la provincia”, señaló la secretaria de Ambiente fueguina, Eugenia Álvarez.

Las autoridades provinciales también auditaron los contenedores que lleva el Irízar con residuos ordinarios e incluso históricos acumulados desde hace años en las bases, y su traslado hasta las plantas operadoras de modo de asegurar la trazabilidad de los materiales.

La CAV se encuentra bajo control operacional del Comando Conjunto Antártico, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y su objetivo es “realizar todas las acciones de abastecimiento de las bases argentinas y el apoyo logístico a las actividades científicas que desarrolla el país en la Antártida”, explicaron las fuentes militares consultadas. (Télam)