Con cánticos y arengas hasta el último segundo del partido, estudiantes de la Escuela Primaria Nº 4 "Jacinto Berrutti", en el barrio porteño de La Boca, vivieron hoy la inesperada derrota de Argentina por 2 a 1 frente a Arabia Saudita, aunque aseguraron que "se mantiene la expectativa" en el desempeño del seleccionado argentino en el Mundial de fútbol de Qatar 2022.

Minutos antes de las 7, alumnos y alumnas de todos los grados de primaria llegaron "entusiasmados" al establecimiento educativo, donde docentes y directivos los esperaban con globos, guirnaldas y pinturas albicelestes para celebrar el encuentro.

"Es triste que Argentina pierda, pero a partir de ahora va a ganar", aseguraron, con confianza, tres estudiantes de sexto año.

"La iniciativa de ver el partido juntos en la escuela fue de ellos y enseguida organizamos todo para ver el partido todos juntos, porque es algo que nos convoca, nos da pertenencia", contó Alejandra, secretaria de la escuela y coordinadora de sexto y séptimo año.

"Es parte de nuestra cultura en un barrio tan futbolero y en el país en general. El Mundial nos une un poco más y es parte de la convivencia diaria, se aprende mucho", expresó durante la visita de la agencia Télam en el debut.

Luego de dejar la mochila y el guardapolvo en un aula, las docentes le pintaban la bandera argentina a cada estudiante que llegaba, para luego acomodarse entre banderas y globos en las gradas especialmente dispuestas en un salón interno del colegio.

A los 20 niños y niñas que vieron el primer tiempo en la escuela, se sumaron alrededor de 15 para el inicio de la segunda parte, que cargó de nerviosismo y desazón el salón donde se proyectaba el partido.

Sin embargo, pese a las caras de preocupación y un nerviosismo cada vez más marcado, estudiantes y docentes arengaron hasta el último minuto y, aún luego de la derrota, se manifestaron "expectantes" por el mundial, con esperanzas de que a la Argentina le vaya bien en lo que resta.

"¡Quiricocho!", gritaba uno de los niños para intentar "mufar" al rival, mientras que sus compañeros cruzaban los dedos y apretaban los dientes, y recién se aliviaban al ver que la pelota se va por arriba del travesaño argentino.

"(Los jugadores) se pusieron mal por los goles anulados, fue injusto", cuestionaron los más grandes, que ya "venían enojados" por los goles argentinos anulados en el primer tiempo y el primer punto saudí, que fue unánimemente abucheado por los y las niñas.

"Pídanle a Diego Maradona que meta el gol desde allá arriba", exclamó una de las maestras con una remera vintage autografiada por el astro futbolístico, en los últimos tres minutos del tiempo adicional, y todos juntos empezaron a arengar al ritmo de "Diego, Diego".

Docentes y directivos del establecimiento decidieron, ya un tiempo atrás, vincular el Mundial de fútbol a cuestiones de geografía, idiomas y literatura, entre otras materias.

"Las maestras estuvieron trabajando la ubicación de Qatar, su geografía, su cultura, el idioma. Lo abordamos pedagógicamente en los grados con el contenido que les corresponde", explicó Alejandra.

En general, desde la Copa de 1986, es una tradición del país seguir los mundiales en las escuelas argentinas.

En esta nueva edición, una gran cantidad de provincias han decidido ver los partidos de la Argentina en la escuela, mientras que la ciudad de Buenos Aires decidió que cada escuela pueda decidir lo que quiera. (Télam)