El mal de Chagas mata a 10.000 personas por año en el mundo y afecta entre 6 y 7 millones, por lo que la ONU lanzó una campaña para combatirlo, en el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Chagas que se conmemora mañana por segunda vez en la historia.

Aunque la mayoría de los casos siguen produciéndose en América Latina, la enfermedad se está extendiendo paulatinamente a Estados Unidos, Europa, Canadá, Japón y Australia.

La nueva iniciativa internacional para combatir el mal de Chagas busca mejorar el acceso a los diagnósticos accesibles en los puntos de asistencia y un mejor tratamiento para mujeres y recién nacidos en cuatro países donde la enfermedad es endémica: Brasil, Bolivia, Colombia y Paraguay.

Desde el Mecanismo Internacional de Compra de Medicamentos de la ONU (Unitaid) y el Ministerio de Salud de Brasil llevan adelante la campaña conjunta que cuenta con un presupuesto de 19 millones de dólares, informó el sitio web de noticias de Naciones Unidas.

La nueva iniciativa internacional para combatir el mal de Chagas busca mejorar el acceso a los diagnósticos accesibles en los puntos de asistencia y un mejor tratamiento para mujeres y recién nacidos en cuatro países donde la enfermedad es endémica: Brasil, Bolivia, Colombia y Paraguay.

El portavoz del Unitaid, Herve Verhoosel, reveló en Ginebra, Suiza, que el mal de Chagas mata anualmente a unas 10.000 personas y afecta a un número aproximado de entre 6 y 7 millones cada año en todo el mundo.

Verhoosel explicó que los pacientes que sufren la enfermedad de Chagas corren el riesgo de sufrir manifestaciones graves del coronavirus y que deben ser un grupo prioritario para la vacunación.

La enfermedad se transmite a través de los insectos conocidos como "vinchucas" o "chinches" infectadas con el parásito Trypanosoma cruzi, cuando la persona se rasca sobre la picadura e introduce las heces del insecto infectado en la herida, y también a través de las mucosas de los ojos o la boca.

Otras vías por la cual se transmite son a través de los alimentos, la transfusión de sangre, la transmisión congénita de madre a hijo, el trasplante de órganos y los accidentes de laboratorio.

No se transmite, sin embargo, a través de la leche materna, ni por convivir, besar, abrazar o tener relaciones sexuales con personas enfermas.

Según datos de 2019 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Argentina existen alrededor de 2 millones de infectados y un 30% de ellos pueden presentar alteraciones cardíacas de distinto grado a lo largo de su vida.

La Ley 26.281, sancionada en 2008 en el país, establece que "todos los bancos de sangre deben controlar la sangre de los donantes y no transfundir si el resultado de Chagas es positivo", indicó el Ministerio de Salud.

"Desde 2008 hubo proceso de acompañamiento a las provincias con mayor presencia del vector para erradicar y dejar instalado un monitoreo y vigilancia", dijo a Télam Hugo Arturo Feraud, director nacional de Enfermedades Transmisibles de la cartera sanitaria.

La enfermedad se transmite a través de los insectos conocidos como "vinchucas" o "chinches" infectadas con el parásito Trypanosoma cruzi, cuando la persona se rasca sobre la picadura e introduce las heces del insecto infectado en la herida, y también a través de las mucosas de los ojos o la boca.

Y añadió que "esto se hizo junto con la OPS, el organismo que certifica que la transmisión se ha interrumpido".

Feraud precisó que Jujuy, Tucumán, Santa Fe, Misiones, Entre Ríos, San Luis, La Pampa, Río Negro, Neuquén y Corrientes son las "diez provincias certificadas como libres de transmisión vectorial domiciliaria y todavía quedan nueve con prevalencia de Chagas".

Y agregó que "el área endémica de la enfermedad de Chagas comprende 19 provincias". Además de las certificadas como libres de transmisión figuran "Catamarca, Chaco, Córdoba, Formosa, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, Santiago del Estero".

El mal de Chagas causa más muertes en América Latina que cualquier otra enfermedad parasitaria, incluida la malaria, informó la ONU.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 75 millones de personas están en riesgo de infección, la mayoría de ellas se incluyen entre las poblaciones más pobres y marginadas.

El proyecto se llevará a cabo mediante una estrecha colaboración entre socios regionales y mundiales, como la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Pese a las altas tasas de morbilidad y de la elevada carga económica que conlleva, sólo se consigue diagnosticar al 7% de las personas que padecen la enfermedad, y el 1% recibe la atención adecuada.

Según la OMS, sólo en América Latina hay 1,12 millones de mujeres en edad fértil infectadas, y cada año nacen entre 8.000 y 15.000 bebés infectados.

Se calcula que al menos dos millones de mujeres en edad fértil están infectadas crónicamente por la enfermedad de Chagas, y que entre el 5 y el 10% de las mujeres embarazadas transmiten la infección a sus recién nacidos.

El 14 de abril de 1909 el doctor Carlos Ribeiro Justiniano Chagas diagnosticó por primera vez la enfermedad a una muchacha brasileña llamada Berenice Soares de Moura.

En nuestro país, Salvador Mazza fue el médico destacado por haber dedicado casi toda su vida profesional al estudio y combate del mal de Chagas. (Télam)