Un grupo de científicos de Estados Unidos concluyó que el Salt Lake City, que se encuentra en la ciudad de Utah, perdió más del 73% de su cuenca hídrica y más del 60% de su superficie producto de la acción humana.

"Realmente necesitamos aumentar la velocidad de nuestra respuesta y también aumentar nuestra ambición sobre la cantidad de agua que restauramos al lago", dijo al diario británico The Guardian, Ben Abbott, ecologista de la Universidad Brigham Young y uno de los autores principales del informe.

Según el informe, el lago perdió el 73% de su agua y el 60% de su superficie, provocando que el área hídrica se vuelva más salado e inhabitable para las moscas nativas y los camarones en salmuera, especificó el informe.

Según los investigadores, el gran flujo de agua es desviado para abastecer granjas y viviendas, precisó la agencia de noticias ANSA.

"Es asombroso ver cuánto del lago se ha ido. El lago en su mayor parte se transformó en un lecho en este momento", especificó Abbott en una entrevista a la CNN.

Sobre este aspecto, los científicos indicaron que si no se realizan acciones inmediatas, el área hídrica podría sufrir una mayor reducción en solo cinco años, exponiendo a millones de personas al polvo tóxico contenido en el lecho del lago que se está secando, específico The Guardian.

"Su desaparición podría causar un daño inmenso a la salud pública, el medio ambiente y la economía de Utah", escribieron los autores del informe.

Este aspecto también generará perjuicios en la extracción de magnesio, litio y otros minerales en unos pocos años, según se especificó.

El informe sugiere que se pueden requerir reducciones del 30-50% en el uso del agua, para permitir que 2,5 millones de acres-pie de agua fluyan directamente desde los arroyos y ríos al lago durante los próximos dos años.

"Este es un indicador de lo que está sucediendo en las cuencas de los ríos más grandes", dijo el científico estadounidense.

Los autores del informe solicitaron al gobierno local que declaren el estado de emergencia o, al menos, implementen medidas de emergencia para la conservación del agua de emergencia que no sólo reduzcan el uso del agua, sino que aseguren la reposición de la misma en el lago, una enorme tarea dado que la planificación y asignación presupuestaria para el Estado se lleva a cabo en febrero y marzo.

"Esa es la única forma en que podemos llevar suficiente agua al Gran Lago Salado a tiempo para salvarlo", señaló el científico. (Télam)