Por la Lic. Claudia Marzoratti, directora de Carrera de Lic. En Kinesiología-Universidad de Mendoza. Prof. Titular Técnicas Kinésicas I.

En Argentina como en el mundo, el 2020 ha sido marcado por la pandemia de coronavirus, enfermedad que en nuestro país ha infectado a cientos de miles, causando la defunción de un alarmante número de personas y dejado con secuelas de diferente tipo a otros miles. En esta pandemia, todo el equipo de salud ha tenido una labor destacada, y el kinesiólogo como integrante de este equipo ha sido pieza clave en los programas de rehabilitación.

Cuando hablamos de la kinesiología y la Covid 19, podemos decir que, si bien no es un área específica de la disciplina en sí misma, sí responden -ante las situaciones que se presentan- una conjunción de profesionales con diferentes especialidades, tales como el kinesiólogo de Unidad de Terapia Intensiva, que se dedica al área respiratoria, el kinesiólogo que se ocupa de la rehabilitación cardiorrespiratoria, y también cumple su rol destacado el kinesiólogo que trabaja en la recuperación del área motora, debido a las efectos que se observan en algunos pacientes recuperados.

El kinesiólogo es uno de los profesionales de mayor relevancia en la batalla contra la Covid 19, con respecto a la atención de pacientes, tanto en etapa aguda hospitalaria como en el tratamiento y rehabilitación de las secuelas producidas por la enfermedad.

En la actualidad existe una necesidad de especialistas para incluir en los equipos de terapia intensiva que se están multiplicando por todo el país. En Mendoza, por ejemplo, contamos con servicios específicos para Covid y los mismos se encuentran en constante crecimiento. Ante esta nueva realidad, estimulamos la formación de nuestros egresados para que se incorporen en esta área que será relevante en los próximos años.

La formación que hoy deben tener nuestros kinesiólogos debe incluir los cuidados personales a realizar durante la realidad de pandemia que nos toca vivir. Debe contemplar los cuidados propios y profesionales, como por ejemplo, los requisitos para ingresar a una terapia, elementos de protección personal, higiene de manos, colocación y extracción de barbijo, guantes y demás. La mayoría de los casos de contagios entre los profesionales se debe al no correcto uso de estos protocolos.

En lo que respecta a esta pandemia, puntualmente se han elaborado guías para el manejo de estos pacientes, sobre todo en la asistencia respiratoria mecánica, el uso de drogas sedantes y tratamiento farmacológico ajustadas a nuestra realidad y alcance.

Con respecto a la atención del paciente crítico, es uno de los profesionales que puede y debe seguir su recuperación hasta el alta, colaborando para que la persona recupere su autonomía y calidad de vida anterior a la enfermedad.

Esta especialidad resulta clave cuando los infectados cursan la etapa crítica y requieren tratamientos específicos para las afecciones respiratorias que causa Covid.

Los kinesiólogos de Terapia Intensiva, realizan los cambios de cúbito y posturas de drenaje que necesita el paciente (cambios de posición para permitir que los pulmones ventilen correctamente), realizan higiene de conductos nasales y vías respiratorias, realizan la secuencia de intubación del paciente -la cual no debe exceder de un tiempo determinado- ( un minuto aproximadamente). Debido a los riesgos, es fundamental la sincronización para agilizar el procedimiento y mantener los sistemas cerrados y evitar la contaminación del ambiente.

Hoy nuestra función como responsables de la formación académica de las nuevas generaciones de profesionales, requiere fortalecer el enfoque de las áreas señaladas, exigidas por la nueva realidad de la pandemia.

Sin embargo, no debemos descuidar los contenidos usuales de la carrera, ya que la vida continua igual, como así también las necesidades provenientes de múltiples patologías.

Desde mi rol académico deseo felicitar y destacar la labor de todos nuestros colegas que hoy ejercen sus servicios profesionales en las áreas críticas, y acompañarlos en este proceso que nos involucra a todos, sin distinciones, ya que es el único modo de salir adelante en esta realidad sanitaria que nos convoca.

(Télam)