El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) inauguró hoy su nuevo edificio en el Espacio de la Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) ante representantes de los pueblos originarios y la presidenta del organismo, Magdalena Odarda, afirmó que ahora “los pueblos indígenas de la República Argentina tendrán su casa propia desde la que continuarán luchando por sus derechos constitucionales”.

Los diferentes representantes de los pueblos originarios que se hicieron presentes para acompañar la inauguración del nuevo edificio del INAI realizaron al aire libre -y en un espacio que será un sitio sagrado para las comunidades- una ceremonia de Ofrendas a la Pachamama, celebración que se lleva adelante en esta fecha.

Más de doscientas personas participaron del acto y realizaron agradecimientos a la Madre Tierra con el objetivo de que se intensifique la unión entre los pueblos y prevalezca el espíritu de hermandad, orientado a la ampliación y vigencia plena de sus derechos.

Luego de esta ceremonia ancestral, los participantes se trasladaron al nuevo edificio del INAI para concretar el tradicional corte de cintas, realizado por Odarda; el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti; el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; la Tinkina del Pueblo Tonocoté, Solita Pereyra, y el presidente de la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA), Rogelio Guanuco.

En el Salón conocido como “Cuatro Columnas” se llevaron a cabo diversas actividades posteriores como la entrega de distinciones a referentes de los pueblos indígenas y extrabajadores del INAI.

Al hacer uso de la palabra Odarda expresó que “con el acompañamiento político del presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria y el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, y junto los gremios ATE y UPCN trabajamos en la creación de un espacio de reivindicación, gestión y reparación histórica para los pueblos originarios”.

Y recordó que “desde su creación, en el año 1985, el INAI no tenía una sede propia. Pero a partir de este momento, los pueblos indígenas de la República Argentina tendrán su casa propia desde la que continuarán luchando por sus derechos constitucionales”. (Télam)