En la localidad Almafuerte, al sur de Córdoba, el caso de abuso y violación que sufrió una nena de 12 años estremece al país entero. Su abuela materna, quien la rescató de una perversa familia que vivía en La Carlota, descubrió que estaba esperando un bebé.

Tiempo atrás, la señora había denunciado a su propia hija por maltratos. Esto derivó en que los padres perdieran la custodia, y la nieta pasara a su cuidado. A los días descubrió que la menor estaba embarazada, cuando la llevó al médico por “vómitos y descomposturas”.

Al respecto, la abogada de la denunciante, María Amelia Moscoso, comentó: “Ahí fue cuando empieza a sospechar de un embarazo. El ciclo de menstruación de la nena era desordenado y deciden hacerle un test que finalmente da positivo”.

A los días descubrió que la menor estaba embarazada, cuando la llevó al médico por “vómitos y descomposturas”

Lo más movilizante ahora del caso, es que con cuatro meses de gestación, “podría interrumpirlo en cualquier momento, si así lo quisiera, pero el aborto no es obligatorio” según la Ley de Aborto No Punible en Argentina, y la nena decidió tener ese hijo.

Según reveló Moscoso en entrevista radial, “ella siente que algo se mueve en su panza y les planteó a sus abuelos que ‘no quiero que lo maten por lo que me hicieron los otros; yo no sé cómo ser mamá, pero puedo aprender si me ayuda mi abuela'”.

También afirmó que expertos de salud recomiendan que la niña aborte, debido a los riesgos físicos y psicológicos que conlleva cursar un embarazo a su edad y en este contexto.

Sin embargo, la jurista manifestó que “la niña quiere continuar con el embarazo y no sería lo más conveniente en ese estado de vulneración de derechos, hasta alimentación, educación y cuidados de su salud, sumarle una situación más, esa niña necesita paz”