El huracán Ida pasó por la provincia de Pinar del Río, en el oeste de Cuba, sin provocar víctimas, antes de avanzar hacia Luisiana, en el sureste de Estados Unidos, donde podría llegar con categoría 4 y convertirse en un ciclón "extremadamente peligroso", informaron hoy fuentes meteorológicas de ambos países.

Ida, una tormenta convertida en huracán categoría 1, ingresó ayer en suelo cubano por el pueblo pesquero de La Coloma, en Pinar del Río, con vientos sostenidos de 130 km/h, indicó el Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet).

El huracán, que castigó por la tarde al municipio Isla de la Juventud (suroeste), se desplaza ahora hacia el noroeste a cerca de 24 km/h, con vientos máximos sostenidos de 130 km/h y ráfagas más fuertes, indicó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), con sede en Miami.

Se espera que llegue a las costas estadounidenses el domingo como un huracán "extremadamente peligroso", añadió el NHC, informó la agencia de noticias AFP.

Después de atravesar Pinar del Río de sur a norte, Ida se mueve por el sureste y el centro del Golfo de México y se pronostica que toque tierra en el oeste de Luisiana este fin de semana "como un huracán de categoría 4", señalaron en un tuit meteorólogos estadounidenses.

Ida también afectó otras regiones vecinas como las provincias occidentales de Artemisa, Mayabeque y La Habana, al extender sus rachas de vientos de hasta 110 kilómetros por hora y provocar inundaciones en algunas zonas bajas de sus costas.

A medida que la capa superficial de los océanos se calienta debido al cambio climático, los ciclones se vuelven más potentes y arrastran más agua, lo que supone una amenaza cada vez mayor para las comunidades costeras, según los científicos.

Las mareas ciclónicas, amplificadas por el aumento del nivel del mar, pueden ser especialmente devastadoras y el NHC advirtió que Ida podría provocar "olas grandes y destructivas" en zonas costeras del occidente del país. (Télam)