El Hospital Garrahan es el primer centro de salud pediátrico del país en inaugurar "un banco rojo" como símbolo contra los femicidios y la violencia de género, según se informó.

La acción se llevó a cabo ayer en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y contó con la participación de autoridades de los Ministerios de Salud, de Géneros, Mujeres y Diversidad, miembros del consejo de administración del Garrahan y la dirección médica.

Además, se creó una Unidad de Género "para trabajar sobre la materia y detectar situaciones de violencia adentro y afuera del Hospital", indicó un comunicado del centro de salud.

"Para nosotros es un orgullo inaugurar este banco rojo en el Hospital Garrahan y también contarles que desde el Consejo y la dirección impulsamos la creación de una Unidad de Género y un Comité de Mujeres, Género y Diversidades para trabajar en esta materia y avanzar en la detección de situaciones de violencia dentro y fuera de nuestro hospital", dijo Guillermo González Prieto, presidente del Consejo de Administración del Garrahan.

La actividad fue organizada por la Unidad de Géneros y el Comité de Mujeres del hospital y encabezada por González Prieto; la directora médica ejecutiva, Patricia García Arrigoni y la coordinadora de la Unidad de Géneros, Inés Bortolazzi.

García Arrigoni celebró la iniciativa y remarcó que "lo importante de este banco rojo es que representa el trabajo como Hospital por el respeto hacia el otro y la lucha por la igualdad".

"Toda esta ganancia debemos utilizarla para que cuando salgamos de acá sigamos transformando el mundo que queremos habitar", sostuvo Arrrigoni y agregó que son "el segundo hospital nacional en contar con este banco y el primero pediátrico en todo el país".

El acto contó con la presencia de Alejandro Collia, subsecretario de Gestión de Servicios e Institutos del Ministerio de Salud y Graciela Santos, directora nacional de Políticas de Inclusión del Ministerio de Géneros, Mujeres y Diversidad.

El programa "El banco rojo" es una propuesta surgida en Italia con el objetivo de mostrar la violencia de género mediante una propuesta de intervención cultural que consiste en instalar un banco pintado de rojo, con la leyenda en letras blancas: "En memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas". (Télam)