(Por Carlos Catrileo) Los agentes sanitarios indígenas cumplen el rol de nexo entre la medicina ancestral de las comunidades indígenas y el sistema de salud estatal, generando la adecuación cultural de políticas sanitarias en el primer nivel de atención con los saberes ancestrales de los pueblos originarios, en base a los principios de interculturalidad.

Fueron elegidos por miembros de las comunidades a lo largo y ancho del país como representantes de salud dentro de la comunidad y, si bien en principio ingresaron como becarios, realizando cursos promovidos por salud pública, en varios casos también han cursado tecnicaturas universitarias de agentes sanitarios, lo que les permitió la jerarquización dentro del sistema de salud.

Entre sus funciones, deben articular acciones con la estructura organizativa del sistema de salud y de las comunidades, elaborar diagnósticos sociosanitarios con la comunidad, asegurar la ejecución de los programas sanitarios para la erradicación y prevención de enfermedades y entablar diálogos con los referentes de los programas de salud para que tengan la mirada intercultural.

Margarita Tapia es referente provincial del Programa de Salud para los Pueblos Indígenas e integra la "Comunidad aborigen Tiraxi" del pueblo Okloya, de la localidad jujeña de Yala, distante a 15 km de San Salvador.

"El programa cuenta con siete referentes indígenas en diversas regiones de la provincia, asistiendo a todas las comunidades originarias de Jujuy; siendo el objetivo principal mejorar el acceso de los hermanos de las comunidades al sistema de salud con una perspectiva intercultural", señaló a Télam la referente provincial.

A su vez, "hacemos difusión a través de stand informativos en los hospitales y centros de salud, donde se expone la medicina ancestral de cada región, con muestra de hojas y raíces que se recogen de las zonas rurales, plantines, herbarios, preparaciones en crema y ungüentos, como así también la alimentación regional y las artesanías", señaló.

"En estos días se inició un diálogo sobre medicina ancestral entre autoridades del Ministerio de Salud provincial y referentes de pueblos originarios, para poner en valor la medicina ancestral y visibilizar a sanadores y sabios de las comunidades".

Mientras, en San Juan, Dario Díaz, perteneciente a la Comunidad huarpe "Sawa", distante a 40 kilómetros de la localidad sanjuanina de La Chimbera, desempeña su tarea como agente sanitario asistiendo a unas 150 familias, distribuidas en un radio de alrededor de 30 kilómetros desde donde se encuentra el puesto de salud y la escuela primaria.

Actualmente, Diaz se encuentra cursando una tecnicatura de Agente Sanitario en la Universidad Nacional de San Juan, que surgió el año pasado a partir de la iniciativa del Ministerio de Salud Pública provincial, para la formación de agentes sanitarios que cumplen tareas actualmente.

"A través de la creación de programas específicos hemos logrado que en el Ministerio y los profesionales de salud reconozcan y respeten el conocimiento de la medicina ancestral de la comunidades, qué es una de las partes más importante de los pueblos originarios, y a su vez también logramos la aceptación de la medicina convencional por parte de nuestra gente", señaló a Télam el agente huarpe.

Diaz contó que el hospital más cercano se encuentra a unos 40 kilómetros en el pueblo La Chimbera y dentro de su comunidad cuentan con "un centro de salud básico, con la atención de un médico generalista, una enfermera y yo como agente de salud".

"Hacemos controles de niños sanos y también asistimos con programas como el plan 1000 Días y la entrega de leche que se brinda a través del Ministerio de Salud; todo eso se vuelca en la comunidad a través de ese centro de atención, que es la referencia que la comunidad tiene hacia la salud", indicó.

"Si bien los agentes sanitarios indígenas, en su mayoría, arrancamos como becarios, esa beca es muy poca para sustentar el trabajo que hacemos, aunque, de todas formas, dentro de nuestros pueblos originarios y de nuestra comunidad le seguimos poniendo todo el corazón a la actividad y se hace con muchísimo amor y muchísimo respeto", agregó.

Por su parte, David Alejandro Coria, un enfermero profesional integrante de la Comunidad colla "Kausachum", realiza su tarea de agente sanitario indígena en el Hospital San Isidro Labrador, de la localidad jujeña de Monterrico, distante a 30 kilómetro al sur de San Salvador de Jujuy.

Allí realiza múltiples actividades como "visitas domiciliarias, control de niño sano y vacunas de calendario en guardia, entre otras tareas en terreno puerta a puerta".

Coria contó a esta agencia que uno de los trabajos es la "programación de turnos, llamados turnos protegidos, para personas que no tienen acceso a un número de teléfono, para que pueda sacar su turno correspondiente".

A su vez, "se trabaja también con adolescentes en la sensibilización o la importancia de la utilización de métodos anticonceptivos, lo cual ayuda mucho a prevenir enfermedades de transmisión sexual, embarazos adolescentes y embarazos no deseados".

"En estos tiempos de pandemia la medicina ancestral tuvo un papel muy importante en las comunidades, ya que se practicaban muchas medicinas ancestrales a los pacientes con Covid-19, como por ejemplo el vapor de eucalipto, vapor de acelga, el té de níspero, y muchos otros más cómo la utilización de la hoja del palan palan, el té de ruda, el té de manzanilla, etcétera". (Télam)