La Fiesta del Cristo de la Quebrada y del Señor de los Milagros de Renca, una de las fechas religiosas más importante de la región, volvió luego de dos años a convocar a peregrinos que comenzaron a llegar esta mañana a esas localidades para cumplir con sus promesas.

Canceladas por la pandemia de coronavirus, las festividades religiosas son centrales para el territorio ya que congregan año tras año a más de 200 mil feligreses.

Durante la noche del sábado y madrugada de este domingo llegaron 70.000 personas y 13 mil vehículos a la localidad de Villa de la Quebrada.

Estas fiestas patronales fueron declaradas en 2019 de interés nacional y la pandemia obligó, a raíz del aislamiento preventivo, social y obligatorio para mitigar el avance del coronavirus, a llevar a cabo la celebración de manera virtual y cancelar el mercadeo popular.

Miles de feligreses llegaron tras recorrer los 40 kilómetros que separan Villa de la Quebrada de la capital de San Luis, un pueblo ubicado a 38 kilómetros al norte, que según el censo de 2010 contaba con 523 habitantes

Allí recorren un vía crucis de tamaño natural que trepa la falda del Cerro Tinaja, comenzando el camino hasta los 320 metros de altura y es figura central del escenario, donde los fieles y peregrinos cumplen sus promesas o sus agradecimientos al santo.

La obra que recrea las 14 estaciones de la pasión de Cristo, con estatuas a escala natural esculpidas en mármol de carrara por Nicolás Arrighini en Pietrasanta, Italia, fue inaugurado el 3 de mayo de 1952 por iniciativa del extinto monseñor Antonio Emilio Di Pasquo y allí la foto del día encontrará a los promesantes practicando sacrificios en honor al Santo Cristo para agradecer los favores recibidos o pedir por situaciones especiales.

Abajo en las calles de las Villa, los feriantes ofrecen productos de toda clase que incluye gastronomía, artículos religiosos, ropa y artesanías en donde los visitantes que llegan a pie, en auto o transporte público, se preparan para vivir la fiesta popular más grande de Cuyo que se extenderá hasta el 3 de mayo próximo, día central de la festividad.

A lo largo del trayecto el gobierno provincial dispuso una logística que incluye, puestos de hidratación y comida para que los vecinos lleguen a su destino y un operativo especial para el traslado de pasajeros que sale desde San Luis, La Punta y Villa Mercedes hacia Villa de la Quebrada y desde Tilisarao, Villa de Merlo, La Toma, Naschel y Villa Mercedes hacia Renca.

En materia de seguridad, la policía dispuso 1.200 efectivos afectados a Villa de la Quebrada y otros 400 a Renca, mientras que el Ministerio de Salud diagramó los operativos sanitarios de prevención dispuestos en ambas localidades y centros asistenciales de poblaciones vecinas para responder ante cualquier eventualidad.

La Secretaría de las Juventudes brindará numerosas actividades artísticas y lúdicas, y la Secretaría de Ambiente aportará bateas de gran capacidad para almacenar residuos y proceder a su retiro cada vez que se completen.

Por su parte, la Secretaría de Turismo aportará 120 informadores turísticos que estarán ubicados en los ingresos a ambas localidades y en los puestos limítrofes por donde esperan el ingreso de la mayor cantidad de visitantes.

La misa especial se realizará el 3 de mayo a la 15:00, y contará con la presencia del obispo, Monseñor Gabriel Barba, que participará en su primera fiesta del Santo Cristo con fieles, de forma presencial. (Télam)