El abordaje literario de la problemática del abuso y la violencia de género fue expuesto hoy por dos escritoras en el pabellón que la Agencia Télam tiene en la Feria del Libro, en un diálogo que giró en torno a la ficción como dispositivo para contar el abuso sin una mirada romantizada ni tampoco ajena a exponer esa violencia.

El evento tuvo lugar en el marco del ciclo "Télam en la Feria del Libro" que se desarrolló en el predio Rural de Palermo, donde participaron las escritoras Claudia Aboaf y Luciana de Mello con la moderación de la editora de Género y Diversidades de la Agencia Télam, Silvina Molina.

El encuentro llevó el título de "La literatura como espacio de denuncia y reparación" y fue seguido por numerosos visitantes de la feria que a las 18 se concentraron en el pabellón de Télam para participar de la actividad.

El diálogo giró en torno a la ficción como dispositivo para contar el abuso sin una mirada romantizada ni tampoco ajena a exponer la violencia, y la construcción de ficciones que no caen en denuncia pero exponen problemáticas de género.

También se abordaron interrogantes como ¿Qué permite alumbrar la literatura, la ficción en torno a estas problemáticas?, ¿Cómo intervinieron los feminismos, la visibilización de la violencia de género, en estas narrativas? o ¿Puede la literatura mostrar el dolor, narrar lo imperdonable?.

Claudia Aboaf es astróloga e investiga la relación de los astros con artistas y escritores, como Xul Solar o Borges. Escribió las novelas "Medio grado de libertad" (2003), "Pichonas" (2014), "El Rey del Agua" (Alfaguara, 2016) y "El ojo y la flor" (2019).

Además es una de las impulsoras del colectivo de escritoras argentinas por el derecho a decidir e integra la Unión de Escritoras y Escritores, que viene creciendo hace tiempo y se propone ampliar derechos para autores y autoras.

En "El ojo y la flor", Aboaf cierra la trilogía que comenzó en "Pichonas" trazando el peregrinaje que lleva a las hermanas, Juana y Andrea, a su reencuentro después de muchos años distanciadas, y sigue con "El rey del agua", el trasfondo de un escenario distópico de capitalismo extremo donde suma segregación y migración forzada.

Aboaf consideró que "la literatura no tiene como destino la denuncia" de un caso de violencia o abuso ya que "como parte de nuestro paisaje para escribir está la violencia y eso incluye el abuso de las infancias aunque no es el tema central".

"Busco visibilizar y tender un puente sensible con el lector en las cosas que conmueven, la denuncia es del ámbito judicial, pero en el ámbito de la lectura se puede entrar a zonas más complejas y difíciles, aprovecho ese puente para abordar temas que son un todo y para los que puedo elegir la crudeza", detalló.

Aboaf afirmó que cuando tomó la decisión de narrar ese abuso que ya estaba planteado en el marco de una trilogía "yo misma me metí en el brete de encontrar un lenguaje para llegar al lector con el horror y la crudeza en un proceso que fue muy doloroso".

"Si las mujeres y las diversidades estamos saliendo a la calle ahora el abuso se transforma en tema, en las charlas, en las reuniones, en esto que se llama sororidad y que provocó que las mujeres empecemos a hablar; el material está disponible para el que quiere escuchar, no hay nada excepcional es todo lo común que no debiese ser", completó Aboaf.

Luciana De Mello estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y asistió al taller de narrativa de Guillermo Saccomanno, dicta el taller de ficción en el CUD-UBA (Centro Universitario de la cárcel de Devoto), ha colaborado en la revista Lamujerdemivida y en el diario Tiempo Argentino, y desde 2007 escribe para Radar y Radar Libros de Página /12.

En su primera novela "Mandinga de amor" presenta la complejidad de los personajes, la relación entre un adulto y una niña; un tío pedófilo en una relación con una sobrina desprotegida de sus padres.

De Mello contó que abordar el abuso y la violencia "no surge" como idea principal en su trabajo literario, ni tampoco "es el tema central de la novela".

"Surge a partir de contar una historia familiar atravesada por un contexto histórico; la literatura genera un cruce con su tiempo en el que aparecen sus geografías y la violencia aparece sola cuando uno habla de la década del 70, el abuso del estado y el abuso intrafamiliar, forma parte de la pregunta de la narradora sobre cuáles son los límites del amor", precisó la escritora.

De Mello apuntó que "lo que quería desmontar era la idea de un monstruo violador que llega desde la estratósfera sino que eran personas del ámbito más íntimo".

Este encuentro dio cierre a una agenda de nueve diálogos organizados por la agencia Télam en la 46 edición de la Feria del Libro.

En este ciclo entre otros temas se abordaron la causa Malvinas, los nuevos formatos digitales, el humor gráfico, la cultura futbolera, los relatos policiales, el rol de los medios durante la última dictadura cívico-militar, y la animación como mecanismo para dar cuenta de la realidad. (Télam)