Un edificio en construcción de siete pisos se derrumbó hoy en el populoso barrio residencial de Kasarani, en ciudad de Nairobi, capital de Kenia, y se temen al menos nueve víctimas fatales,

entre quienes quedaron atrapados bajo los escombros, informó la agencia de noticias ANSA.

Otras cinco personas pudieron ser salvadas y trasladadas a un centro hospitalario, luego de la llegada de los socorristas y de máquinas excavadoras.

El comandante de la policía local, Anthony Mbogo, confirmó el incidente e inició una investigación junto con las operaciones de rescate, buscando recoger información acerca del número y la identidad de las personas que hayan quedado atrapadas, sobre todo trabajadores del sitio siniestrado.

Según testimonios recogidos por los principales diarios nacionales, los operarios de la construcción declararon que "notaron fisuras en el edificio, dando la alarma", pero el jefe de obra les dijo a sus empleados que "ignoraran el tema", porque "el edificio era seguro", y les ordenó volver a sus tareas.

Un trabajador de la construcción que habló con el periódico local Daily Nation, dijo que funcionarios del Gobierno inspeccionaron el sitio en construcción y pidieron a los obreros que se fueran. Empero, el capataz les dijo a los trabajadores que continuaran, según informó el periódico más influyente del país africano.

Una semana atrás, en el mismo barrio residencial, se derrumbó otro edificio en construcción, de ocho pisos y con grietas visibles, pero en ese caso sin que se registraran víctimas.

Los derrumbes de edificios son comunes en Nairobi, donde la vivienda tiene una gran demanda y los desarrolladores sin escrúpulos a menudo eluden las regulaciones edilicias.

Después de que ocho edificios colapsaran y mataran a 15 personas en Kenia en 2015, la Presidencia ordenó una auditoría de todos los edificios del país, para ver si cumplían con el código.

La Autoridad Nacional de Construcción descubrió que el 58% de los edificios en Nairobi no eran aptos para habitar. (Télam)