Un estudio del Conicet, publicado en la revista Plos One, del que también participaron científicos de Canadá, analizó la abundancia y la diversidad de insectos voladores en un área semidegradada de la Selva Paranaense, en el extremo sur de la Selva Atlántica, a partir de la obtención de códigos de barras genéticos, se informó hoy.

A través de un comunicado, las y los científicos expresaron que la investigación está enmarcada dentro del Proyecto Global de Trampas Malaise (Global Malaise Trap Program), creado en 2012 para documentar y comparar la diversidad de artrópodos en diferentes lugares del mundo, mediante la obtención de los códigos de barras genéticos.

Para llevarlo a cabo, colocaron una trampa Malaise en el Centro de Investigaciones Antonia Ramos, ubicado en la selva misionera, cerca de Oberá, entre febrero de 2013 y febrero de 2014, y luego obtuvieron los códigos de barras genéticos (DNA barcodes) de los 75 mil insectos capturados a lo largo de ese tiempo.

Utilizaron el sistema de Barcode Index Numbers (BINs) para clasificarlos a partir de sus DNA barcodes, "ya que los BINs agrupan individuos con un código de barra similar y, aunque no son exactamente lo mismo, existen estudios que han mostrado que tienen muy buena correlación con las especies", advirtió Darío Lijtmaer, investigador del Conicet en el Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) “Bernardino Rivadavia” y autor del trabajo.

En este sentido, a través de este sistema de clasificación, se obtuvieron 8.651 BINs, de los cuales más del 80 por ciento no habían sido registrados hasta ahora en la biblioteca de los códigos de barras genéticos a nivel global.

“El código de barras genético es un fragmento del gen mitocondrial COI, cuya secuencia tiene entre seiscientos y setecientos pares de bases, que se utiliza en el proyecto International Barcode of Life para identificar especies por vía genética de manera relativamente sencilla”, explicó el científico.

En tanto, los 75 mil insectos colectados pertenecen a 28 ordenes diferentes, entre los cuales se destacan seis: Diptera, al que pertenece más del 75 por ciento de los especímenes capturados, Hemiptera (7,4%), Lepidoptera (5,2%), Hymenoptera (4,2%), Coleoptera (3,9%) y Psocoptera (1%).

Además, Diptera fue el orden más rico en cantidad de especies, seguido por Hymenoptera, Lepidoptera y Coleoptera, lo que es consistente con estudios similares realizados en otras regiones biogeográficas.

De todo el proyecto global de trampas Malaise, la trampa colocada en la Selva Paranaense es la que más individuos y mayor cantidad de especies capturó a nivel mundial en un año de colecta.

Por su parte, Belén Bukowski, becaria posdoctoral del Conicet en el MACN, también autora del trabajo, apuntó que, “este es el primer estudio del Proyecto Global de Trampas Malaise que tiene lugar en Argentina y también es el primero en analizar cómo varían los patrones de diversidad a lo largo del año y cuáles son las variables climáticas que explican dicha variación”, concluyó. (Télam)