La rabina Silvina Chemen y el sacerdote Carlos White, quienes representaron a la Argentina en la Primera Cumbre R20 (Foro de Religiones del G20) que se llevó a cabo recientemente en la isla de Bali, Indonesia, destacaron la importancia de las conversaciones intrarreligiosas para encontrar soluciones globales a problemas tales como "el extremismo, la radicalización y la violencia en nombre de la fe y la religión".

El foro contó con 45 oradores de los cinco continentes -invitados personalmente por las autoridades indonesias- y entre ellos se escuchó la palabra de la rabina Chemen, única oradora de Argentina.

En las diversas ponencias se destacó la importancia del diálogo interreligioso, "así como de las conversaciones intrarreligiosas para encontrar soluciones globales al extremismo, la radicalización y la violencia en nombre de la fe y la religión, cuando la esencia de la fe y las prácticas religiosas son la misericordia, el amor incondicional, la compasión, y el servir a todos con cuidado y gratitud", indicó un informe de los participantes argentinos en el R20.

La Primera Cumbre R20 se llevó a cabo por la iniciativa de la Presidencia de Indonesia del G20 y la coordinación estuvo a cargo de la mayor asociación musulmana del país, Nahdlatul Ulama, liderada por Kyai Haji Yahya Cholil Staquf, que cuenta con más de 90 millones de adherentes, y la Liga Musulmana Mundial, a cargo del Sheikh Dr. Mohammed Al-Issa.

Para la Iglesia Católica, comentó el padre Carlos White, esto se inscribe en un camino que formalmente comenzó con Juan XXIII, con Pablo VI y con el Concilio Vaticano II en los años 60 y dijo que esto implicó en su momento "pasar de una Iglesia cerrada sobre sí misma a una Iglesia en diálogo".

"El Papa Francisco también recorre estos caminos, cabe recordar la declaración conjunta con el Imán de Al-Azhar en Abu Dhabi en 2019, donde se afirma la fraternidad de los seres humanos. Todos miembros de una única familia humana", señaló White.

Para la tradición judía, agregó la rabina Chemen, la aspiración a un mundo unido "se expresa desde la misma declaración de fe de un Dios que es uno, y en esa unicidad el trabajo es, desde la particularidad judía, hacia la construcción de un mundo hermanado en la paz, la justicia y el amor".

"En este siglo 21 la interreligiosidad se afianza como espacio de encuentro y expresión social. Cada quien desde su identidad, con respeto por las particularidades del otro, nos centramos en la búsqueda de un testimonio común", puntualizó además el informe del encuentro.

"Es tiempo de enmendar el supuesto cisma entre espiritualidad por un lado y política, economía y ciudadanía por otro. Cuando estos mundos dialogan, el ser humano integralmente concebido, puede desplegar las mejores herramientas hacia la construcción de un bien común", indicó el escrito. (Télam)