Los descendientes del Toki (jefe) Calfucurá de la Comunidad Mapuche de San Ignacio, de la provincia de Neuquén, solicitaron la restitución de dos ancestros al Museo de la ciudad de la Plata, institución que aún conserva entre sus colecciones 3 mil cráneos humanos de todos los pueblos originarios de Argentina y sus países limítrofes.

Se trata de dos individuos que figuran catalogados en el Museo platense como pertenecientes a la "Tribu de Namuncurá", por quienes los descendientes de Calfucurá y Manuel Namuncurá, su hijo, solicitaron la restitución a la comunidad.

En el 2009 la comunidad logró la restitución del nieto de Calfucurá, e hijo Namuncurá, el Beato Ceferino Calfucurá.

El capitán cona (guerrero) de la Comunidad Mapuche de San Ignacio, Gustavo Namuncurá, explicó a Télam que "restituir los restos de nuestros antepasados a los lugares que pertenecen, no solo demuestra que estamos en el camino de la armonía, sino que construye una sociedad más justa y alejada de tanto dolor producido por el genocidio hacia nuestra gente".

"Vivir en armonía con el lugar en que habitamos no solo implica hacerlo de manera sustentable con el medio ambiente, sino también con la sociedad. Ya que esta también es parte de la naturaleza", afirmó.

Consultado por esta agencia, el antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Fernando Pepe, confirmó el pedido y expresó que "se suma al pedido por la restitución del Toki Calfucurá que también está en las colecciones del museo platense y al pedido del poncho del Toki que está en otro museo provincial".

"Los pedidos de restitución se tramitan por separado, este va a ser el que más rápido se resuelva por estar bien clara la pertenencia comunitaria", remarcó.

Los restos fueron rotulados en el museo como "Cráneos Nº 134 y Nº 135 de la Tribu de Namuncurá" y pertenecen a una de las colecciones más antiguas del Museo de La Plata, que contiene 300 cráneos de hombres y mujeres originarias.

De esta colección en particular ya se han restituido a los individuos catalogados como Nº 136 a Nº 141 de la "Tribu Catriel"; y los rotulados con los Nº 292 Mariano Rosas, Nº 309 Manuel Guerra, Nº 317 Gherenal, Nº 333 Indio Brujo y el Nº 337 Gervacio Chipitruz, precisó Pepe.

En esa colección está también, cráneo Nº 241, Calfucurá esperando su restitución desde el año 2001, cuando la comunidad concretó el pedido ante las autoridades.

"Dentro de la gran colección de restos humanos de los pueblos originarios que contiene el museo, 3.000 cráneos y cientos de esqueletos, hay colecciones particulares como la de los asesinados y fusilados de todo nuestro territorio que el botánico Carlos Spegazzini conoce con vida y se los lleva al museo una vez muertos por la policía o el ejército; y está la colección de Estanislao Zeballos que contenía, y aún contiene a Calfucurá y a los máximos líderes Mapuche y Tehuelche que resistieron el genocidio", explicó Pepe.

Sostuvo que "si sumamos la colección del propio Moreno de hombres, mujeres, niñas y niños que mueren prisioneros de su `Ciencia` en el mismo museo, nos encontramos que estas colecciones contienen las pruebas materiales del genocidio contra nuestros pueblos originarios realizado en el siglo 19".

"Cada una de estas restituciones se suman al movimiento de Memoria, Verdad y Justicia, en este caso para el genocidio cometido sobre los pueblos originarios, que con este nuevo gobierno popular está tomando muchísima fuerza nuevamente", valoró Pepe. (Télam)